Los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, celebraron este jueves la decisión del Gobierno de Venezuela de liberar a presos nacionales y extranjeros, como un gesto orientado a la búsqueda de la paz y la convivencia en ese país.
De acuerdo con un comunicado de la Presidencia brasileña, ambos mandatarios “saludaron” el anuncio realizado por el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, pocos días después de la captura del presidente Nicolás Maduro durante una operación militar ejecutada por Estados Unidos.
No obstante, Petro y Lula manifestaron su “gran preocupación” por el uso de la fuerza contra un país sudamericano, al advertir que este tipo de acciones representan una violación del derecho internacional y de la soberanía de Venezuela.
En ese contexto, coincidieron en que la crisis venezolana “debe resolverse exclusivamente por medios pacíficos”, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, descartando cualquier salida militar.
Ambos líderes reafirmaron su disposición de seguir cooperando para contribuir a la paz en Venezuela, una nación con la que tanto Colombia como Brasil comparten extensas fronteras y profundos vínculos regionales.
Desde el inicio de la crisis, Lula da Silva ha condenado la intervención estadounidense, al considerar que cruzó una “línea inaceptable”, y ha solicitado una respuesta firme por parte de las Naciones Unidas. Sin embargo, el mandatario brasileño no se ha pronunciado públicamente en vivo sobre el tema, en medio del clima político interno previo a las elecciones presidenciales de octubre.
Por su parte, Gustavo Petro criticó duramente la operación militar y protagonizó un cruce de declaraciones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien incluso llegó a sugerir acciones similares en Colombia y otros países de la región. Tras varios días de tensión diplomática, ambos mandatarios sostuvieron el miércoles su primera conversación telefónica, con el objetivo de distender el ambiente.
La liberación de los detenidos, anunciada por Jorge Rodríguez como un “gesto unilateral”, ocurre en medio de la presión internacional y luego de que Trump afirmara el supuesto cierre de una “cámara de torturas” en Caracas, en el marco de su ofensiva contra el Gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores.