Alrededor de 600 personas y cerca de 30 camiones provenientes de Ipiales bloquearon este lunes durante unas tres horas el puente internacional de Rumichaca, el principal paso fronterizo entre Colombia y Ecuador, en protesta por la guerra comercial entre ambos países y la imposición de aranceles de hasta el 50 %.
La movilización fue convocada por el Comité Gremial de Trabajadores de la Frontera, cuyos integrantes marcharon desde distintos puntos de Ipiales hasta concentrarse en el puente, actualmente el único paso fronterizo habilitado para el tránsito legal entre las dos naciones.
Durante la protesta, los manifestantes rechazaron los aranceles impuestos de forma recíproca por ambos gobiernos y pidieron retomar el diálogo diplomático, luego de que Ecuador, que inició el conflicto comercial, suspendiera las conversaciones.
Millonarias pérdidas
El presidente del Comité Gremial de Trabajadores de la Frontera, Óscar Obando, explicó que la situación se originó el 1 de febrero, cuando Ecuador aplicó los primeros aranceles a productos colombianos, lo que provocó una respuesta similar de Colombia y una escalada en las medidas comerciales.
“En las empresas nos ha tocado despedir a la gente. Los camiones no tienen carga y la afectación es para el comercio internacional y para las dos fronteras”, señaló Obando.
El dirigente indicó que las pérdidas económicas superan los 200 millones de dólares, debido a la paralización del transporte de mercancías.
“Son alrededor de 100 a 140 tractomulas que pasan diariamente y que en este momento están frenadas. El llamado es a dialogar y derogar; dos palabras tan sencillas que abarcan tanto”, agregó.
Impacto en la cadena logística
Por su parte, el director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC), Héctor Tovar, reiteró que el principal reclamo del sector es la eliminación de los aranceles.
“Que se deroguen los aranceles es el único pedido que hacemos a los dos gobiernos. Es una medida que no solo afecta al transporte, sino a muchos sectores de la cadena logística”, afirmó.
En la protesta también participaron transportadores y comerciantes ecuatorianos, quienes igualmente han resultado afectados por la reducción del flujo de mercancías en la frontera.
Al finalizar la movilización, los manifestantes dejaron los vehículos estacionados a los costados de la vía a modo de vigilia, advirtiendo que podrían volver a bloquear el puente si no se revocan las medidas arancelarias.












