El analista Luis Fernando Trejos atribuyó los 91 homicidios registrados en Barranquilla y el Atlántico durante febrero a un “efecto rebote” posterior a la tregua pactada entre grupos criminales.
Según explicó en Emisora Atlántico, la falta de coordinación entre el Gobierno nacional y las autoridades locales habría impedido anticipar los riesgos de un recrudecimiento de la violencia tras la ruptura del acuerdo ilegal.
Trejos sostuvo que la tregua no solo se rompió, sino que generó una fragmentación del ecosistema criminal, con la aparición de disidencias y nuevos grupos disputándose el control territorial en distintas zonas del departamento.
A este panorama se suma, indicó, un problema estructural de impunidad. De acuerdo con su análisis, cerca del 90% de los capturados por porte ilegal de armas recupera rápidamente la libertad, lo que, en su concepto, termina convirtiéndose en un incentivo para la reincidencia.
En esa línea, advirtió que mientras no se fortalezca el eslabón de la judicialización dentro de la cadena de seguridad, los esfuerzos operativos de la Policía no se traducirán en condenas efectivas.
Finalmente, Trejos insistió en que el debate debe incluir la crisis del sistema carcelario, pues —según afirmó— incluso desde los centros penitenciarios se continúa dinamizando el delito.
“Si no se interviene de manera integral la justicia y el sistema penitenciario, será muy difícil reducir los actuales niveles de inseguridad”, concluyó.