El obispo anglicano César Narváez aclaró que fue la Iglesia la que inició los acercamientos y exploraciones de paz con los jefes de las organizaciones criminales ‘Los Pepes’ y ‘Los Costeños’.
Manifestó que durante la mesa de trabajo inicial de diálogo brillaron por su ausencia los voceros de la Alcaldía de Barranquilla y la Gobernación del Atlántico.
“Estos entes territoriales no quisieron aceptar la invitación y ahora algunos salen a buscar indulgencias con camándulas ajenas”, expresó el religioso.












