La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Astrid Cáceres, denunció que su vivienda en Bogotá fue objeto de un robo, en un hecho que coincidió con una investigación interna por presuntos delitos en la regional Atlántico de la entidad.
Según explicó la funcionaria, los delincuentes sustrajeron únicamente un computador portátil de uso laboral y dos instrumentos musicales de sus hijos, sin llevarse otros objetos de valor. La situación despertó inquietudes sobre una posible relación entre el hurto y las actuaciones que adelanta el ICBF en esa regional.
Cáceres fue enfática en señalar que, si se trató de un mensaje intimidatorio para frenar las investigaciones, no tendrá ningún efecto. “Si fuera un mensaje porque estamos revisando a detalle la contratación 2026 o para evitar que revisemos a fondo lo que pasa en el Atlántico, les anunciamos que eso no tiene que ver ya con nosotros”, expresó.
La directora confirmó que toda la información relacionada con los presuntos delitos ya fue entregada a la Fiscalía General de la Nación, y reiteró que dentro del ICBF no se reserva información que deba ser reportada de manera inmediata a los entes de control, conforme a la ruta anticorrupción establecida.
La investigación en la regional Atlántico se centra en los procesos contractuales que respaldan la gestión institucional y el funcionamiento administrativo de esa dirección regional, los cuales actualmente están siendo revisados de manera exhaustiva por la entidad.