Las autoridades anunciaron una recompensa de hasta $20 millones para esclarecer totalmente el secuestro y doble homicidio de las menores Sheridan Sofía Hernández Noriega, de 14 años, y Keyla Nicol Hernández Noriega, de 17, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados en una zona enmontada del municipio de Malambo el pasado 28 de febrero.
El ofrecimiento fue hecho por Yesid Turbay, jefe de la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana del Distrito de Barranquilla, quien indicó que la investigación continúa y que se esperan nuevas capturas relacionadas con este caso que ha generado consternación en la región.
Investigación apoyada en tecnología
El funcionario explicó que la ubicación de dos sospechosos fue posible gracias a interceptaciones telefónicas y al rastreo de un dispositivo móvil que fue localizado en la Clínica Altos de San Vicente, centro asistencial al que uno de ellos ingresó tras sufrir un accidente en motocicleta.
Turbay destacó que el avance del caso se logró mediante análisis técnicos y equipos tecnológicos suministrados por la Alcaldía, en articulación con la Policía Metropolitana.
Confesión permitió ubicar los cuerpos
El comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, general Miguel Camelo, confirmó que Juan David Taboada Oliveras entregó el 27 de febrero la ubicación donde estaban enterradas las jóvenes. Los cuerpos fueron encontrados al día siguiente en zona rural de Malambo.
Las adolescentes habían salido de su vivienda el 17 de febrero, en el barrio La Sierrita, en Barranquilla, y desde entonces se desconocía su paradero.
Según la información oficial, durante las investigaciones también se estableció que personas presuntamente vinculadas al caso habrían sufrido un accidente de tránsito en motocicleta el 26 de febrero, en el norte de la ciudad, lo que permitió activar capacidades tecnológicas y operativas para avanzar en la verificación de datos y dar con el paradero de las víctimas.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para suministrar información que permita esclarecer completamente los hechos.