La Policía Nacional reforzó el pie de fuerza en el Atlántico con la llegada de más de 130 uniformados del Grupo de Intervención Policial para la Seguridad Ciudadana (GRIPS), con el objetivo de combatir delitos como homicidio, extorsión y hurto en municipios priorizados.
El despliegue se concentra en Sabanalarga, Baranoa y Sabanagrande, donde operan tres grupos de apoyo, cada uno integrado por más de 40 uniformados, que adelantan acciones de control y prevención.
Intervención integral contra el delito
La estrategia contempla una intervención integral desde los componentes preventivo, operativo y judicial, con la ejecución de planes de registro y control a personas y vehículos, apoyados por labores de inteligencia y uso de tecnología.
Estas acciones se desarrollan en articulación con unidades de la Sijín y la Sipol, con el propósito de identificar y judicializar a los responsables de conductas delictivas en la zona.
Según la Policía, el fortalecimiento del pie de fuerza permitirá cerrar el cerco a estructuras criminales y facilitar capturas en flagrancia.
Trabajo articulado por la seguridad
El secretario del Interior del Atlántico, José Luque, destacó que la llegada de 139 uniformados representa un avance en la recuperación de la seguridad en estos municipios.
“Este refuerzo es resultado del trabajo articulado entre las alcaldías, la Policía y la Gobernación del Atlántico para enfrentar los recientes hechos de violencia”, afirmó.
Por su parte, el comandante del Departamento de Policía Atlántico, coronel Eddy Javier Sánchez Sandoval, hizo un llamado a la ciudadanía para que denuncie movimientos sospechosos y aporte información que permita prevenir delitos.
Con esta estrategia, las autoridades buscan fortalecer la presencia institucional, mejorar la capacidad de reacción y recuperar la confianza ciudadana en los territorios más afectados por la criminalidad.