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Tortura y ataque a bala en Villa Katanga: joven apareció herido tras presunto secuestro

Un joven de 22 años fue visto la noche del lunes caminando herido, maniatado y amordazado en el barrio Villa Katanga, en Soledad, luego de denunciar que fue secuestrado y torturado durante dos días por integrantes de un grupo delincuencial.

Tortura y ataque a bala en Villa Katanga: joven apareció herido tras presunto secuestro

Un acto de tortura y barbarie ocurrido en el barrio Villa Katanga, del municipio de Soledad, salió a la luz pública a las 9:35 de la noche de este lunes 9 de febrero, cuando un joven de 22 años caminaba por una cuadra residencial con las manos atadas y una mordaza medio puesta, gritaba herido y ensangrentado lo siguiente:

No me dejen morir, Dios mío, Dios mío. No me dejen morir”.

Lo primero que hay que decir es que la víctima responde al nombre de Mauricio Andrés Barroso Varela, es natural de Soledad, tiene 22 años, reside en el mismo barrio donde ocurrieron los hechos y sus verdugos lo señalan de ser miembro del grupo delincuencial ‘Los Costeños’.

Según relató el mismo Mauricio a las autoridades, dos días antes unos sujetos que harían parte del grupo delincuencial ‘Los Pepes’ lo secuestraron y lo tuvieron subyugado en una vivienda del mismo barrio.

En este inmueble lo habrían torturado a golpes y, 48 horas después, lo sacaron maniatado y amordazado, lo subieron a un motocarro y, sobre la carrera 20 con calle 54, lo bajaron y le propinaron tres impactos de bala: uno en el cuello y dos en la pierna derecha.

Fue en ese momento que, malherido y ensangrentado, caminó unos metros pidiendo auxilio:
No me dejen morir, Dios mío, Dios mío. No me dejen morir”.
Luego se desplomó en la carrera 19 con calle 54A.

Allí fue encontrado por una patrulla del cuadrante, cuyos uniformados decidieron brindarle ayuda y trasladarlo hasta el Hospital Universidad del Norte, donde permanece estable y recuperándose de las heridas.

De acuerdo con la información recabada por agentes de la Sijín de la Policía Metropolitana de Barranquilla, el ataque estaría relacionado con el cruce de líneas imaginarias que han trazado las dos bandas en mención para mantener el control de las distintas rentas criminales.

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