Tras su captura, Álvaro Rivera, pareja de Valentina Cepeda, fue trasladado a la URI de la Fiscalía en Barranquilla

El hombre, detenido en Santa Marta, llegó custodiado por el CTI a la sede judicial en el centro de la ciudad, en medio de reclamos de justicia por parte de los familiares de la joven fallecida en 2024.

Tras su captura, Álvaro Rivera, pareja de Valentina Cepeda, fue trasladado a la URI de la Fiscalía en Barranquilla

Bajo estricta custodia de agentes del CTI de la Fiscalía General de la Nación, Álvaro Felipe Rivera Ramírez fue trasladado este lunes a la Unidad de Reacción Inmediata (URI), ubicada en el centro de Barranquilla, tras su reciente captura en la ciudad de Santa Marta.

Rivera Ramírez es señalado como presunto responsable del feminicidio de Valentina Cepeda Rodríguez, la joven de 22 años que fue hallada muerta en abril de 2024 dentro de su apartamento en el sector de Villa Campestre, jurisdicción de Puerto Colombia.

A su llegada a la URI, el hombre fue asediado por familiares de la víctima, quienes, entre lágrimas y consignas, reiteraron su exigencia de justicia por la muerte de Valentina, un caso que desde el inicio generó profunda conmoción en la opinión pública.

La joven, instructora de yoga y licenciada en educación infantil, fue encontrada sin vida dentro de una habitación, con una sábana alrededor del cuello, en el inmueble ubicado en la carrera 26 No. 3A. Según informaron en su momento las autoridades, el cuerpo presentaba hematomas en el cuello, presuntamente asociados a un surco de presión, lo que levantó serias dudas sobre la versión inicial de los hechos.

Desde el día del fallecimiento, familiares y amigos señalaron a su pareja sentimental, de 45 años, como principal sospechoso y reclamaron que el caso fuera investigado como un posible homicidio y no como un suicidio.

Rivera Ramírez sostuvo ante las autoridades que la muerte de Valentina habría sido un suicidio, asegurando que la encontró arrodillada con una sábana, la cual —según su relato— ella utilizaba como columpio para impartir sus clases de yoga. También afirmó que le tomó una fotografía creyendo que estaba bromeando y que, al notar que no respiraba, intentó reanimarla con respiración boca a boca antes de pedir ayuda.

Posteriormente, una patrulla policial colaboró en el traslado de la joven a la clínica Portoazul, donde se confirmó su fallecimiento.

Desde el inicio de la investigación, las autoridades mantuvieron abierta la línea entre suicidio y homicidio, especialmente luego de conocerse que días antes de los hechos la pareja habría sostenido una fuerte discusión, en la que presuntamente se presentaron agresiones físicas. La captura y traslado de Rivera Ramírez a la URI marcan un nuevo avance clave en el proceso judicial que busca esclarecer la muerte de Valentina Cepeda.

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