En el marco del Día Internacional de Acción por los Ríos, conmemorado el 14 de marzo, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, hizo un llamado a la ciudadanía para cuidar y proteger el río Magdalena, resaltando su papel como fuente de vida, patrimonio natural y motor de desarrollo para la ciudad.
El mandatario recordó que el río ha sido clave en la historia y crecimiento de Barranquilla, además de convertirse en uno de los principales atractivos del Gran Malecón, espacio que hoy conecta a residentes y visitantes con el principal afluente del país.
“El río Magdalena le ha dado mucho a nuestra ciudad, es una fuente vital de vida para nuestra gente y ha sido protagonista del desarrollo económico de Barranquilla. Cuando le devolvimos la mirada al río en 2017 empezamos a reconciliarnos con esta joya natural que por décadas le dimos la espalda”, expresó Char.
Un llamado a la conservación
La fecha internacional busca promover la protección de los ríos y generar conciencia sobre la importancia del agua como recurso vital para la vida en el planeta.
Desde el Gran Malecón del Río, la Administración distrital destacó que el Magdalena no solo representa una fuente de sustento para miles de personas, sino también un espacio que conecta la naturaleza con la historia, la cultura y las tradiciones de la región Caribe.
El río ha sido durante siglos motor del desarrollo económico del país, además de consolidarse como un símbolo de identidad para las comunidades que habitan en sus orillas.
Invitación a prácticas responsables
En ese sentido, el alcalde reiteró la invitación a los ciudadanos para adoptar comportamientos responsables que contribuyan a la conservación del río, especialmente entre quienes visitan las distintas zonas del Gran Malecón.
“Disfrutar del río también implica cuidarlo. Su ecosistema nos recuerda que el medioambiente es vital para nuestros hijos, nietos y futuras generaciones”, señaló el mandatario.
Finalmente, la administración distrital reiteró que el río Magdalena seguirá siendo un símbolo de vida, inspiración y encuentro para barranquilleros y visitantes, además de un eje clave en la transformación urbana y ambiental de la ciudad.