La Gobernación del Atlántico puso en marcha la consolidación de los llamados cuadrantes de sororidad, una estrategia orientada a fortalecer el liderazgo de las mujeres y crear redes de apoyo comunitario para prevenir la violencia de género en los municipios del departamento.
La iniciativa, liderada por la Secretaría de la Mujer y Equidad de Género en alianza con la Fundación Konrad Adenauer, busca capacitar a lideresas sociales para que se conviertan en agentes de prevención, orientación y acompañamiento dentro de sus comunidades.
Actualmente, el programa avanza en Soledad y Malambo, donde mujeres con liderazgo comunitario participan en procesos de formación y acompañamiento psicosocial.
Redes comunitarias para detectar y prevenir la violencia de género
La estrategia comenzó en 2025 con un proceso de capacitación dirigido a consejeras consultivas, enlaces municipales de mujer, defensoras de derechos humanos, lideresas comunales, indígenas y representantes de organizaciones sociales.
A través de talleres, las participantes identifican problemáticas presentes en sus territorios, fortalecen habilidades de liderazgo y construyen agendas de trabajo enfocadas en la prevención y detección temprana de situaciones de violencia contra las mujeres.
La secretaria de la Mujer y Equidad de Género, María Lourdes Dávila, destacó que el primer cuadrante de sororidad, conformado a finales de 2025 con 35 lideresas de distintos municipios, ya está aplicando los conocimientos adquiridos en sus comunidades.
Lideresas se convierten en multiplicadoras de apoyo
Los cuadrantes de sororidad están diseñados para que las mujeres con vocación de servicio puedan actuar como enlaces entre las comunidades y las instituciones encargadas de atender casos relacionados con violencia de género.
Además de brindar orientación básica, las participantes reciben herramientas para identificar riesgos, promover rutas de atención y acompañar a otras mujeres que requieran apoyo.
El modelo busca generar un efecto multiplicador que fortalezca la articulación entre las necesidades de los barrios y la oferta institucional disponible.
Formación y acompañamiento psicosocial
Uno de los componentes centrales del programa es el acompañamiento psicosocial que reciben las lideresas, con el propósito de fortalecer sus capacidades personales y comunitarias.
Las participantes también hacen parte de espacios de intercambio de experiencias y construcción de redes de apoyo, que buscan prevenir el aislamiento, el desgaste emocional y otras dificultades asociadas a su labor social.
Según la Gobernación, estas redes permiten aumentar la capacidad de respuesta frente a situaciones de discriminación, violencia o vulneración de derechos en los territorios.
Programa promueve liderazgo político y participación de las mujeres
La estrategia cuenta además con el apoyo del programa “Podemos Ser”, impulsado por la Fundación Konrad Adenauer para promover el liderazgo político de adolescentes, jóvenes y mujeres en Colombia.
Durante las jornadas de formación se desarrollan actividades relacionadas con autoconocimiento, proyecto de vida, liderazgo y relacionamiento, utilizando herramientas pedagógicas diseñadas para fortalecer la participación femenina en espacios de toma de decisiones.
El objetivo es que las lideresas puedan replicar estos conocimientos en sus municipios y contribuir a derribar estereotipos, impulsar la equidad de género y promover entornos más seguros para las mujeres.
Buscan fortalecer la prevención desde los territorios
La administración departamental considera que estas redes comunitarias pueden convertirse en un mecanismo clave para la prevención de la violencia de género, al facilitar la identificación temprana de casos y el acceso a las rutas institucionales de atención.
Con la expansión de los cuadrantes de sororidad, la Gobernación espera fortalecer la participación de las mujeres en sus comunidades y consolidar una red de apoyo que contribuya a la construcción de entornos más seguros e incluyentes en el Atlántico.










