Autopistas del Caribe presentó su balance integral de gestión 2025 en los 253 kilómetros del corredor Barranquilla–Cartagena, que atraviesa los departamentos de Atlántico y Bolívar, destacando avances en mantenimiento vial, atención a usuarios, generación de empleo e inversión social.
Desde el inicio de la concesión en 2021, el proyecto ha tenido a su cargo la operación y mantenimiento del corredor, así como la ejecución de acciones sociales, ambientales y comunitarias en su área de influencia. A la fecha, estas iniciativas han permitido la vinculación laboral de más de 2.000 personas de la región y el desarrollo de programas orientados al fortalecimiento de las economías locales.
Más allá del cumplimiento de las obligaciones contractuales, la concesión ha impulsado programas de apoyo a emprendedores, campesinos, pescadores, artesanos, mujeres cabeza de hogar, deportistas y comunidades en general, mediante capacitaciones, acompañamiento técnico y apoyo productivo, con impacto directo en municipios de Atlántico y Bolívar.
Entre las acciones destacadas se encuentran el apoyo a asociaciones de hacedores de pastel y chicharrón en Baranoa, a través de estrategias publicitarias y procesos de formación; el respaldo a la escuela deportiva del corregimiento de Sincerín; y la entrega de material fresado para el mejoramiento de vías internas en municipios como Malambo, Baranoa y Palmar de Varela (Atlántico), así como Clemencia, Arjona y Turbaco (Bolívar).
Durante 2025 también se adelantaron jornadas cívico-ambientales en alianza con entidades públicas y privadas, enfocadas en la recolección de residuos sólidos y la sensibilización ambiental. De igual manera, se realizaron capacitaciones ambientales, campañas de cultura vial dirigidas a motociclistas, peatones y conductores, y jornadas pedagógicas en instituciones educativas.
En materia de mantenimiento vial, y pese a dificultades de orden social registradas en algunos peajes, la concesión mantuvo la ejecución de sus actividades. En lo corrido del año se sellaron más de 282.000 metros de fisuras, se aplicaron cerca de 8.000 metros cúbicos de asfalto para reparación de baches, se ejecutaron más de 2.600 kilómetros de rocería, se realizaron 13.768 m² de demarcación vial, y se instalaron y repusieron 964 metros de defensas metálicas, además de cerca de 60.000 tachas reflectivas.
En cuanto a la atención a los usuarios, Autopistas del Caribe prestó más de 7.000 servicios a lo largo del corredor, entre ellos grúa vehicular, ambulancia, asistencia mecánica e inspección vial, contribuyendo a mejorar la seguridad y la movilidad de los miles de conductores que transitan diariamente por esta importante vía del Caribe colombiano.