En el marco de sus 213 años, Barranquilla fue reconocida por sexta vez como ‘Ciudad Árbol del Mundo 2025’, un galardón otorgado por la Arbor Day Foundation y la FAO que destaca a las ciudades líderes en gestión y sostenibilidad del arbolado urbano.
El alcalde Alejandro Char celebró el reconocimiento a través de su cuenta en X, donde resaltó el compromiso de la ciudad con el medioambiente. “Con la siembra de más de 200 mil árboles, seguimos avanzando hacia una Barranquilla más verde, sostenible y en armonía con su entorno”, expresó.
La distinción será entregada en mayo próximo en Jalisco, México, y consolida el modelo ambiental impulsado por el Distrito, basado en tres pilares: arborización, mantenimiento y sostenibilidad urbana, a través del programa Siembra Más.
Avances en arborización y espacio público
Entre los principales logros que respaldan este reconocimiento se encuentran la siembra de más de 200.000 árboles y la consolidación de cinco bosques urbanos, priorizando especies nativas adaptadas al ecosistema del Caribe.
Asimismo, la ciudad ha intervenido 356 parques, plazas y bulevares, superando los 2,5 millones de metros cuadrados de espacio público, además de garantizar el mantenimiento permanente del arbolado urbano.
A esto se suma la transformación de más de 70 puntos críticos en entornos verdes y seguros, beneficiando a cerca de 100.000 ciudadanos y contribuyendo a la reducción de más de 42.000 toneladas de CO₂ al año.
Gestión innovadora de residuos
El modelo de sostenibilidad de Barranquilla también incluye soluciones innovadoras en el manejo de residuos. La ciudad implementó la primera planta de tratamiento de residuos orgánicos en el mercado público Gran Bazar, con capacidad para procesar hasta 3 toneladas diarias, generando biogás y fertilizantes.
La gerente de Ciudad, Ana María Aljure, destacó que este tipo de iniciativas apuntan a un modelo de ‘cero basuras’, transformando los residuos en oportunidades mediante tecnologías de bioconversión y digestión anaerobia.
De igual forma, se resalta la operación de la trampa del arroyo León, que desde 2012 ha permitido interceptar más de 215.000 toneladas de residuos, evitando su llegada a la ciénaga de Mallorquín y al mar Caribe.
Transformación ambiental desde los barrios
La estrategia ambiental también se refleja en la recuperación de espacios emblemáticos como el Malecón de Rebolo, donde se transformó un arroyo en un parque lineal de más de 44.000 metros cuadrados, generando un entorno seguro, recreativo y sostenible para la comunidad.
Además, la red de parques urbanos, ubicada a menos de 8 minutos a pie de las viviendas, contribuye a la regulación térmica, la gestión del agua y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.
Barranquilla también integra dentro de su infraestructura verde espacios como el Gran Malecón, la ciénaga de Mallorquín y las playas de Puerto Mocho, reconocidos a nivel nacional e internacional.
En 2025, solo 283 ciudades en 24 países hacen parte de este reconocimiento. En Colombia, cinco territorios fueron distinguidos, y Barranquilla se consolida como una de las más constantes al alcanzar por sexta vez este logro internacional.