La Alcaldía de Barranquilla reafirmó su compromiso con la protección y conservación del santuario de mangles de la ciénaga de Mallorquín, uno de los ecosistemas más importantes del Caribe colombiano, a través de una estrategia que integra restauración ecológica, investigación científica, educación ambiental y participación comunitaria.
En el marco del Día Internacional de la Defensa del Ecosistema Manglar, la administración distrital destacó que estas acciones se desarrollan en articulación con Barranquilla Verde, la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), la academia y organismos nacionales e internacionales, con el propósito de fortalecer la gestión ambiental y garantizar la recuperación de este espacio natural.
El alcalde Alejandro Char señaló que la estrategia busca asegurar la preservación de la ciénaga de Mallorquín mediante un trabajo conjunto que combina restauración del ecosistema, monitoreo ambiental, infraestructura sostenible y educación ciudadana.
«La Alcaldía de Barranquilla reafirma su compromiso con la protección de uno de los ecosistemas más estratégicos para la ciudad, fortaleciendo la biodiversidad, mejorando la resiliencia frente al cambio climático y promoviendo un desarrollo sostenible que beneficia tanto al medioambiente como a las comunidades que dependen de esta joya natural», expresó el mandatario.
Más de 62.000 plántulas sembradas para recuperar el manglar
Entre las principales acciones implementadas se encuentra la restauración y repoblamiento del manglar. Según el Distrito, hasta 2025 se habían sembrado más de 62.000 plántulas, alcanzando una tasa de regeneración del 74,5 % y la recuperación de 2,8 hectáreas del ecosistema.
Adicionalmente, en alianza con la Universidad del Atlántico, se desarrollan parcelas de monitoreo para evaluar la evolución del manglar y medir los resultados de las labores de restauración.
La estrategia también contó con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) mediante el programa Manglar Mallorquín, orientado a fortalecer la salud del ecosistema, promover su conservación en ciudades costeras y acercar a la ciudadanía a este patrimonio natural a través de procesos de educación ambiental.
Ecoparque y comunidades, aliados en la conservación
Como parte del plan de recuperación ambiental, la administración distrital adelanta acciones para mejorar la calidad del agua, restaurar zonas degradadas, promover el ecoturismo sostenible y fortalecer la educación ambiental.
Desde el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín se realizan recorridos guiados, actividades pedagógicas y campañas de sensibilización que permiten a los visitantes conocer la importancia de los manglares en la protección de la costa, la captura de carbono y la conservación de la biodiversidad. Además, la infraestructura del parque regula el acceso a las áreas más sensibles para reducir el impacto humano sobre el ecosistema.
A estas iniciativas se suma el proyecto ‘Guardianes de la Biodiversidad’, liderado por Barranquilla Verde, que involucra a estudiantes, habitantes y voluntarios en actividades de capacitación, restauración y monitoreo ambiental, además del fortalecimiento de un vivero comunitario de especies de mangle para garantizar la disponibilidad de material vegetal destinado a futuras jornadas de recuperación.
Un ecosistema clave para la biodiversidad y la protección de Barranquilla
La ciénaga de Mallorquín alberga cuatro de las cinco especies de mangle presentes en Colombia: mangle rojo, negro, blanco y Zaragoza, además de una amplia diversidad de aves, peces, crustáceos, reptiles, invertebrados y mamíferos como el mapache de manglar y el zorrillo.
Los manglares desempeñan un papel fundamental al proteger la línea costera frente a inundaciones, marejadas y eventos climáticos extremos, además de funcionar como filtros naturales del agua y capturar hasta cinco veces más dióxido de carbono que los bosques terrestres, convirtiéndose en un aliado estratégico para enfrentar el cambio climático y preservar la biodiversidad de Barranquilla.
