El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, puso en servicio el segundo puente del intercambiador vial de la avenida Circunvalar con carrera 43, a la altura del sector Alameda, una obra clave para descongestionar este importante corredor y optimizar la movilidad en la ciudad.
A través de su cuenta en X, el mandatario destacó que la infraestructura, con una inversión cercana a $70.000 millones, fue financiada con recursos públicos y representa un avance en la calidad de vida de los ciudadanos. “Este puente, en sentido sur-norte, tiene 311 metros lineales, tres carriles e iluminación LED, mejorando la movilidad de Barranquilla y toda su área metropolitana”, expresó.
La nueva estructura está diseñada para agilizar el flujo vehicular en una zona donde los conductores podían tardar hasta una hora en medio de congestiones. Según Char, la obra permitirá que los ciudadanos reduzcan sus tiempos de desplazamiento y dispongan de más tiempo para sus actividades personales y familiares.
Características del nuevo puente
El puente habilitado cuenta con 311 metros de longitud, 12,7 metros de ancho y tres carriles de 3,50 metros cada uno. Además, dispone de iluminación LED instalada en 19 postes galvanizados y señalización vial completa.
Uno de los primeros usuarios, Jesús Villareal, aseguró que la obra ya muestra resultados positivos. “Se regula más el tráfico y nos trasladamos en menos tiempo. Hay menos caos vehicular, es una solución bastante buena”, afirmó.
Obras complementarias en ejecución
De manera paralela, continúan los trabajos del intercambiador vial con la subterranización de redes eléctricas, construcción de alcantarillado, conformación de la glorieta y obras de urbanismo. También avanza la conectante Alameda-sur en pavimento de concreto rígido.
Estas intervenciones buscan consolidar una solución integral que beneficiará a más de 80.000 usuarios diarios que transitan por este tramo de la Circunvalar.
Nuevos proyectos sobre la Circunvalar
Durante la entrega, el alcalde anunció nuevas obras para seguir mejorando la movilidad en esta arteria. Entre ellas, un puente retorno a la altura de Puerta Dorada y un deprimido peatonal en Caribe Verde, enfocado en aumentar la seguridad de los peatones y optimizar el flujo vehicular.
Con esta infraestructura, Barranquilla continúa fortaleciendo su red vial y apostándole a soluciones que reduzcan la congestión en puntos críticos de la ciudad.











