Barranquilla puso en marcha una estrategia de alimentación sostenible en los Centros de Desarrollo Infantil (CDI), con la que busca beneficiar a más de 10.500 niños y niñas menores de 5 años y reducir el impacto ambiental asociado al consumo alimentario.
El programa será implementado en 78 CDI de la ciudad y hace parte del eje de sostenibilidad contemplado en el Plan de Desarrollo 2024–2027 Barranquilla a Otro Nivel.
La iniciativa contempla menús climáticamente responsables, con una reducción gradual del consumo de carne, menor desperdicio de alimentos y un mayor aprovechamiento de productos locales y de temporada.
Según la Administración distrital, el objetivo es avanzar hacia un modelo de alimentación que combine nutrición, sostenibilidad y acción climática en los programas de atención a la primera infancia.
El alcalde Alejandro Char señaló que la estrategia apunta a garantizar bienestar para los menores mientras se reducen los efectos ambientales derivados de los sistemas alimentarios tradicionales.
“Transformar la alimentación en nuestros CDI es garantizarles bienestar hoy y oportunidades mañana a nuestros niños. Diseñamos menús equilibrados que cumplen con todos los estándares nutricionales y al mismo tiempo reducen de manera significativa nuestra huella de carbono”, afirmó el mandatario.
Barranquilla proyecta reducir 1,6 millones de kilos de CO₂ al año
De acuerdo con las proyecciones del Distrito, la implementación del programa permitiría una reducción anual cercana a 1,6 millones de kilogramos de dióxido de carbono (CO₂), equivalente a una disminución estimada del 50 % frente a los niveles registrados en 2025.
La estrategia comenzó inicialmente con la entrega de alimentos de base vegetal una vez al mes y actualmente ya se implementa de manera semanal en los CDI beneficiados.
El proyecto cuenta con el respaldo del programa Bloomberg Cities Idea Exchange, liderado por Bloomberg Philanthropies, una iniciativa internacional enfocada en compartir soluciones exitosas entre gobiernos locales de diferentes países.
Barranquilla hace parte de una red integrada por cerca de 1.000 gobiernos locales de 95 países, y además figura entre las más de 30 ciudades que reciben apoyo para adaptar modelos implementados originalmente en São Paulo, Brasil.
Con esta apuesta, la capital del Atlántico busca posicionarse como referente regional en políticas de sostenibilidad e infancia, integrando acciones ambientales en programas sociales dirigidos a la niñez.










