Barranquilla dio este fin de semana el primer paso hacia una de sus obras deportivas más ambiciosas. Luego del encuentro entre Junior y Deportes Tolima, el alcalde Alejandro Char anunció el cierre temporal del estadio Metropolitano Roberto Meléndez para dar inicio a su proceso de ampliación y modernización integral.
El proyecto busca convertir el escenario en un espacio multifuncional de mayor capacidad, comodidad y tecnología, apto tanto para el fútbol profesional como para grandes espectáculos musicales y culturales. Según explicó el mandatario, el renovado Metropolitano contará con 60.000 sillas para eventos deportivos y podrá recibir hasta 75.000 espectadores en conciertos.
Entre las principales intervenciones se encuentra la reducción de la cancha en cuatro metros, lo que permitirá extender las graderías hasta el borde del terreno de juego. Además, se ejecutarán mejoras estructurales en graderías, túneles, camerinos, baños y zonas de circulación, junto con la creación de un museo que narrará la historia deportiva del estadio y de la ciudad.
Char resaltó que la inversión responde a la necesidad de actualizar un escenario que ha sido protagonista de momentos históricos. “Aquí Junior ha conseguido múltiples títulos y la Selección Colombia ha sellado cinco clasificaciones a los Mundiales. Ahora damos paso a un estadio más moderno, acorde con lo que Barranquilla y el país necesitan”, afirmó.
Las obras ya avanzan con maquinaria pesada, incluyendo excavadoras y volquetas, y comenzaron con el retiro de las sillas existentes. El rediseño contempla una nueva distribución de localidades en las tribunas Norte, Sur, Oriental y Occidental, además de graderías móviles, con el objetivo de mejorar la experiencia del público.
El plan también incluye un fortalecimiento de los servicios internos: se habilitarán 10 enfermerías de mayor tamaño, se ampliará la capacidad de los baños y se adecuarán cocinas satélite, zonas de logística, bodegas y áreas de aseo. Para los medios de comunicación, se construirá una sala de prensa tipo auditorio, con mejores condiciones acústicas y mayor aforo.
A nivel arquitectónico, el estadio estrenará una fachada bioclimática, diseñada para conservar la identidad del Metropolitano, mejorar la ventilación y optimizar el comportamiento térmico del escenario.
Con esta intervención, la Alcaldía de Barranquilla busca consolidar a la ciudad como epicentro deportivo y de entretenimiento del Caribe colombiano, fortaleciendo su capacidad para atraer eventos internacionales y dinamizar la economía local.