Barranquilla fue reconocida por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) e ICLEI – Gobiernos Locales por la Sostenibilidad como “Role Model and Pilot City” (Ciudad Modelo y Ciudad Piloto), la máxima certificación otorgada por la iniciativa global Generation Restoration 2023-2025 a las ciudades que lideran procesos de restauración ambiental y desarrollo urbano sostenible.
La distinción posiciona a la capital del Atlántico como un referente internacional por la implementación de Soluciones Basadas en la Naturaleza (Nature-based Solutions – NbS) y por su contribución al Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de Ecosistemas 2021-2030, estrategia global orientada a enfrentar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
El alcalde Alejandro Char celebró el reconocimiento y destacó el trabajo realizado para recuperar espacios naturales de la ciudad.
“Nuestra ciudad fue certificada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente e ICLEI como Role Model and Pilot City de la iniciativa Generation Restoration, por demostrar que sí es posible crecer, recuperar nuestros ecosistemas y poner la sostenibilidad en el centro de la transformación de Barranquilla. Este logro reconoce la recuperación de la ciénaga de Mallorquín, nuestros parques, la siembra de árboles, los corredores ecológicos y todo el trabajo que hemos hecho para cuidar las joyas naturales de todos los barranquilleros”, afirmó.
Reconocimiento a proyectos de restauración ambiental
La certificación destaca la incorporación de criterios ambientales en el desarrollo urbano de Barranquilla y el impacto de proyectos como la recuperación de la ciénaga de Mallorquín, la construcción de nuevos parques, la arborización masiva, el desarrollo de corredores ecológicos y la integración de la biodiversidad en la planificación de la ciudad.
Según la administración distrital, estas iniciativas han permitido recuperar ecosistemas estratégicos y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, al tiempo que fortalecen la resiliencia frente a los efectos del cambio climático.


Barranquilla, referente internacional
Con esta certificación, Barranquilla se consolida como una ciudad modelo para otras urbes que buscan combinar el crecimiento urbano con la recuperación ambiental.
La capital del Atlántico hace parte de la red de ciudades piloto del programa Generation Restoration Cities, promovido por UNEP, junto a ciudades como Mendoza (Argentina), Curitiba (Brasil), Kisumu (Kenia), Overstrand (Sudáfrica) y Estambul (Turquía).
Uno de los proyectos destacados por los organismos internacionales es la recuperación del arroyo León, iniciativa orientada a restaurar este ecosistema mediante acciones de saneamiento ambiental, conservación de la biodiversidad y mejoramiento del entorno urbano.
De los arroyos a una ciudad más verde
El reconocimiento también resalta la transformación ambiental que ha experimentado Barranquilla en las últimas dos décadas.
Entre las iniciativas valoradas se encuentran la recuperación del arroyo Rebolo, convertido en un parque lineal de más de 1,3 kilómetros, así como la consolidación del Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, la adecuación de la playa de Puerto Mocho, la ampliación de la red de parques y la creación de corredores ecológicos que conectan diferentes áreas verdes de la ciudad.
Estos proyectos han convertido antiguos espacios degradados en zonas para la recreación, la educación ambiental y la conservación de especies, fortaleciendo el vínculo entre la ciudadanía y los ecosistemas urbanos.
El papel de las ciudades frente al cambio climático
El reconocimiento se enmarca en la estrategia del Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de Ecosistemas, que promueve acciones para recuperar áreas degradadas y fortalecer la sostenibilidad en las ciudades.
De acuerdo con la ONU, las zonas urbanas consumen cerca del 75 % de los recursos y la energía del planeta, generan más de la mitad de los residuos mundiales y producen alrededor del 60 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, razón por la cual las ciudades desempeñan un papel fundamental en la mitigación del cambio climático.
Con esta certificación, Barranquilla fortalece su posicionamiento internacional como una de las ciudades líderes en la implementación de estrategias de restauración ecológica y desarrollo urbano sostenible en América Latina.












