Este domingo 18 de enero, Barranquilla vivió una tarde mágica en El Reino de los Valores, durante el Bando y Coronación de los reyes del Carnaval de los Niños 2026, Sharon Acosta y Joshua Ortiz, un espectáculo cargado de emotividad, sensibilidad artística y colorido, en el que los soberanos exaltaron el legado vivo que se transmite de generación en generación en el Carnaval de Barranquilla y que enriquece el folclor y la identidad del Caribe colombiano.
Sharon Acosta y Joshua Ortiz presentaron una puesta en escena en la que la música fue el hilo conductor, pensada para todas las generaciones, reuniendo en un mismo escenario a grandes figuras musicales del Caribe, nuevas generaciones de artistas y expresiones patrimoniales representadas por 30 semilleros del Carnaval.
El evento se inició con la presentación de Criss & Ronny y el invitado sorpresa de la velada, Altafulla, quienes pusieron a bailar a los asistentes en la Plaza de la Paz. La puesta en escena, bajo la dirección artística de Juliette de Alba, desarrolló una narrativa estructurada en tres escenas.
La primera transportó al público al legado familiar y cultural de Sharon, en un encuentro entre pasado y presente que incluyó un momento especial junto a su abuelo, el maestro Alci Acosta. Este recorrido se complementó con danzas patrimoniales y la participación de grandes voces como Juan Piña, en un sentido homenaje a Esthercita Forero, ícono eterno de Barranquilla.
La tradición fue representada como una fuerza creativa del Caribe. El rey Joshua Ortiz protagonizó una escena simbólica en la que una batalla se resuelve desde la unión y la sabiduría, al ritmo de ‘El Rey del Carnaval’, interpretado por Checo Acosta. Este momento integró homenajes al legado de Joe Arroyo y a la diversidad sonora del Caribe, con ritmos afro, champeta, salsa, mambo, merengue, batucada y sonidos urbanos, celebrando el baile como lenguaje universal del Carnaval.
El espectáculo contó con la participación especial de Maía, quien al son del bullerengue, en unísono con Checo Acosta, ofreció una muestra de la riqueza de los bailes cantados. En escena participaron 600 bailarines, pertenecientes a agrupaciones tradicionales como Garabatico de la 8, Cipote Garabato, Garabato del Castillo, Garabato Marco Fidel Suárez, Garabato del Norte, Semillero del Congo Grande, Semillero del Congo Alegría, Semillero del Congo Reformado, Los Pequeños Gigantes de la Gigantona, Las Semillitas del Cañonazo, El Cumbioncito de Oro, Los Revoltositos, Semillero de La Soberana, Comparsa Son Calimba, Grupo Folclórico La Misma Vaina, Grupo de Danza Fuerza Negra y Marimonditas de Barrio Abajo.