Un fuerte choque institucional se desató entre el Gobierno Nacional y el Banco de la República luego de que la Junta Directiva de la entidad decidiera aumentar en 100 puntos básicos la tasa de interés, llevándola al 11,25%.
La decisión, adoptada por mayoría, provocó la reacción inmediata del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien incluso se retiró de la sesión de la Junta Directiva y posteriormente anunció que dejará de asistir a este espacio.
El funcionario cuestionó la medida al considerar que afecta el desempeño de la economía.
“Sustentamos la inconveniencia de elevar de manera desproporcionada la tasa de interés en 100 puntos básicos”, afirmó Ávila.
Agregó que el incremento impacta negativamente la senda de crecimiento económico que, según el Gobierno, se viene consolidando en el país.
Gobierno pide abrir el debate económico
El ministro insistió en la necesidad de ampliar la discusión sobre las decisiones económicas del país.
“Es necesario abrir el debate donde se conozcan las diferentes opiniones sobre la economía, no solo una”, puntualizó.
La postura del Gobierno se alinea con los llamados que durante meses ha hecho el presidente Gustavo Petro, quien ha solicitado al Banco de la República reducir las tasas de interés para estimular la economía.
Banco de la República defiende su autonomía
Por su parte, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar Gómez, defendió la decisión y recordó que la entidad actúa bajo un mandato constitucional de autonomía.
Villar advirtió que la eventual ausencia del ministro en la Junta iría en contra de la Constitución.
“Está incumpliendo un mandato constitucional que establece que debe asistir como vocero del Gobierno”, señaló.
El directivo también explicó que las decisiones del Banco responden a criterios técnicos y de largo plazo.
“La autonomía implica que se toman decisiones con una perspectiva de varios años, no con base en los tiempos del Gobierno de turno”, afirmó.
Asimismo, indicó que el objetivo del aumento en la tasa es controlar la inflación y llevarla hacia la meta del 3% en 2027.
Tensión por el manejo de la política económica
El gerente del Emisor reiteró que cualquier cambio en la facultad del Banco para fijar tasas requeriría una reforma constitucional, al tiempo que aseguró que el debate es válido, pero debe darse dentro de los canales institucionales.
La decisión profundiza la tensión entre el Ejecutivo y el Banco de la República en torno al manejo de la política monetaria, en un momento clave para la economía nacional.








