El Consejo Superior Universitario (CSU) de la Universidad del Atlántico suspendió el proceso de elección de los 10 decanos de facultades y del representante del sector productivo ante ese organismo, luego de recibir recusaciones contra la totalidad de sus nueve integrantes.
La determinación fue adoptada durante una sesión extraordinaria realizada este martes y se fundamenta en el artículo 12 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo (CPACA), así como en jurisprudencia del Consejo de Estado, que establece que cuando una recusación afecta a todos los miembros de un cuerpo colegiado, la competencia para resolverla recae en la Procuraduría Regional del Atlántico.
De acuerdo con el procedimiento establecido, la Secretaría del CSU notificará a los consejeros recusados, quienes contarán con cinco días hábiles para presentar sus respuestas antes de que el expediente sea remitido formalmente al organismo de control. Mientras se surte este trámite, quedarán suspendidas todas las decisiones relacionadas con la elección de decanos y del representante del sector productivo.
La controversia se originó tras una primera sesión celebrada el pasado 26 de mayo, cuando se conocieron recusaciones contra cinco integrantes del Consejo Superior. Sin embargo, la situación escaló con la presentación de nuevas solicitudes que terminaron involucrando a la totalidad de los consejeros, lo que, según precedentes del Consejo de Estado, priva al órgano de quórum y competencia para continuar con el proceso.
El análisis jurídico que respalda la decisión advierte que desconocer este procedimiento podría derivar en la nulidad de las elecciones, eventuales responsabilidades disciplinarias y afectaciones a la institucionalidad de la universidad. Por ello, el CSU optó por suspender el proceso electoral y trasladar el caso a la Procuraduría, entidad que deberá determinar la procedencia o no de las recusaciones y definir el camino para reactivar las elecciones internas.