La Contraloría General de la República abrió una indagación preliminar por los retrasos en la ejecución de la obra de la Gran Vía, según anunció este viernes el vicecontralor Carlos Mario Zuluaga, tras una visita técnica al proyecto.
De acuerdo con el alto funcionario, la indagación involucra a funcionarios de la administración departamental anterior y de la actual, así como a Edubar S.A. y al Consorcio Corredor Vial Unidad F2, encargado de la ejecución de la obra. El objetivo es establecer si los retrasos denunciados tienen incidencia fiscal y si existe responsabilidad por parte de quienes han intervenido en las distintas fases del contrato.
Zuluaga explicó que la Gran Vía es una obra “emblemática” y ha sido catalogada como un proyecto crítico, razón por la cual ha estado bajo seguimiento permanente del ente de control. “La indagación preliminar se abrió contra quienes han participado en la etapa contractual, recontractual y en la ejecución, es decir, la anterior administración y esta administración”, precisó.
El vicecontralor aclaró que la actuación busca impulsar la culminación del proyecto y hacer vigilancia estricta al cronograma presentado. En ese sentido, advirtió que si la obra es terminada en junio, como se ha anunciado, la indagación podría ser archivada, al cumplirse el objetivo principal del control preventivo.
El proceso se enmarca en la Estrategia Compromiso Colombia, en la que desde hace un año se adelantan mesas de trabajo y vigilancia especial sobre la obra. “Hoy abrimos esta indagación para determinar si los hechos denunciados por la veeduría ciudadana tienen una incidencia o una responsabilidad fiscal”, indicó Zuluaga.
Durante su recorrido, el funcionario puso especial atención al deprimido, considerado uno de los puntos más críticos del proyecto, y señaló la necesidad de vigilar la concordancia entre el avance físico y la ejecución financiera. En ese contexto, afirmó que se han evidenciado retrasos en los pagos por parte de Edubar, situación que, aunque actualmente estaría al día, requiere mecanismos que garanticen un flujo financiero acorde con el avance de la obra.
Zuluaga también pidió revisar las obras adicionales y de urbanismo que no estaban contempladas inicialmente, para evitar que el proyecto quede inconcluso. “Hoy el proyecto va en un 85 % de ejecución, pero faltan obras complementarias en un sector crítico donde se generan embotellamientos y se han presentado afectaciones al comercio, incluso quiebras, además de la incomodidad de la comunidad por una obra paralizada”, sostuvo.
El Consorcio Corredor Vial Unidad F2 está conformado por Compañía de Trabajos de Ingeniería S.A.S. (50 %), Planeta, Proyectos y Obras S.A.S. (45 %) y Mavicón, Construcción e Ingeniería S.A.S. (5 %). El gerente del proyecto es el megacontratista Javier Torres.
La Contraloría continuará con el seguimiento al proyecto mientras avanza la indagación preliminar y se verifica el cumplimiento del cronograma anunciado para la finalización de la obra.









