Barranquilla continúa avanzando en la transformación de su modelo social y urbano con la entrega de 20 nuevos vehículos de motocarga a beneficiarios del programa de sustitución de vehículos de tracción animal (VTA), una estrategia que busca mejorar las condiciones de vida de quienes dependían de esta actividad.
El anuncio fue hecho por el alcalde Alejandro Char, quien destacó el impacto social de la iniciativa, orientada a facilitar la transición hacia modelos productivos más sostenibles. “De carro de mula a motocarro: un nuevo comienzo para más familias barranquilleras y para estos animalitos”, expresó el mandatario, al tiempo que resaltó el acompañamiento integral que reciben los beneficiarios.
El programa, liderado por la Alcaldía de Barranquilla en alianza con Triple A, no se limita a la entrega de vehículos, sino que incluye formación, acceso a licencias de conducción, asesoría financiera y acompañamiento empresarial, con el objetivo de consolidar emprendimientos familiares sostenibles.
Durante la jornada, Char subrayó que la iniciativa apunta a mejorar los ingresos y la productividad de los beneficiarios. “No es solamente entregar el motocarro, es acompañarlos para que desarrollen una empresa familiar y sean mucho más productivos”, afirmó.
A la fecha, la estrategia ha beneficiado a más de 600 familias y ha permitido la recuperación de más de un centenar de caballos y burros, que ahora reciben atención en el Centro de Bienestar Animal.
Desde el sector privado, Triple A ha participado como aliado estratégico en el proceso. Su gerente general, Ramón Hemer, aseguró que la compañía respalda esta transformación social como parte de su compromiso con la ciudad. “Más de un centenar de personas han dado el paso hacia el emprendimiento con nuestro apoyo”, indicó.
El impacto del programa es integral: fortalece la economía formal, promueve la movilidad social, mejora el entorno urbano y elimina progresivamente el uso de animales en actividades de carga.
Historias como la de Edwin Ahumada reflejan el alcance de la iniciativa. Su familia, que por años dependió del trabajo con carromulas, ahora inicia una nueva etapa. “Mi papá trabajó toda la vida con su caballo. Hoy estamos agradecidos porque tendrá un trabajo más fácil y digno”, relató.
Con una inversión superior a $1.000 millones, Barranquilla avanza hacia la erradicación definitiva de los vehículos de tracción animal, en cumplimiento del Decreto 0785 de 2024 y en línea con su apuesta por una ciudad más sostenible y equitativa.