Eduardo Verano advierte que medidas de Minminas amenazan la competitividad y la estabilidad económica del Caribe

El gobernador del Atlántico alertó que los nuevos gravámenes al sector eléctrico podrían encarecer la energía, afectar a los usuarios y frenar la inversión privada en la región.

Eduardo Verano

Como una amenaza directa a la competitividad y a la estabilidad económica del Caribe, calificó el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, el reciente paquete de medidas excepcionales anunciado por el Ministerio de Minas y Energía para el sector eléctrico.

El decreto del Gobierno nacional plantea la creación de una contribución parafiscal del 2,5 % sobre las utilidades de las generadoras y una contraprestación en especie del 12 % de la energía vendida en bolsa por las hidroeléctricas. Aunque las medidas se presentan como un mecanismo para proteger el sistema eléctrico, el mandatario departamental advirtió que podrían convertirse en un sobrecosto con impacto directo en los usuarios finales y en la inversión privada.

“Hay que estudiar a fondo este nuevo impuesto porque cualquier medida que encarezca la energía tendrá un impacto muy severo en nuestro desarrollo. En economía los precios tienen una elasticidad; no se puede incrementar el valor del servicio y pretender que no habrá efectos en el consumo ni en la motivación para invertir”, señaló Verano.

Riesgo de traslado de costos al usuario

El gobernador fue enfático al cuestionar la viabilidad de que estos nuevos gravámenes no terminen reflejándose en la factura de los ciudadanos. A su juicio, la estructura de costos del sector hace prácticamente imposible que las empresas absorban estas cargas sin trasladarlas al consumidor.

“Es imposible que una carga así no llegue al usuario final. ¿Cómo se garantiza que el impuesto lo pague solo la generadora? No veo cómo. El bolsillo de los habitantes de la costa no aguanta un golpe más, y menos en un servicio tan esencial como la energía”, advirtió.

Verano recordó, además, que el Caribe enfrenta una desventaja estructural frente a otras regiones del país, debido a que su matriz energética depende en mayor medida del gas y el petróleo, insumos más costosos que la generación hidráulica predominante en el interior. “Si a una estructura de costos ya elevada le sumamos más impuestos, el precio se disparará y afectará toda la economía regional”, sostuvo.

Alerta por el Canal del Dique

Durante el mismo pronunciamiento, el mandatario expresó su preocupación por los anuncios de posibles recortes presupuestales al proyecto de la APP del Canal del Dique. Aunque aclaró que aún no existe una notificación oficial, advirtió que cualquier reducción en los recursos podría frenar una obra clave para la seguridad hídrica y la navegabilidad.

“Si se confirma el recorte, el proyecto perderá la dinámica necesaria. Necesitamos las compuertas de Puerto Badel y Santa Lucía para controlar las crecientes del río Magdalena y garantizar el suministro de agua a Cartagena. La prevención de inundaciones depende de que estas obras se ejecuten según lo previsto”, afirmó.

Finalmente, el gobernador del Atlántico hizo un llamado al Gobierno nacional para abrir espacios de concertación técnica, que permitan enfrentar la crisis energética sin asfixiar la economía regional ni poner en riesgo proyectos estratégicos de infraestructura para el Caribe colombiano.

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