El corregimiento de Rotinet, en el municipio de Repelón, fue escenario de la VI edición del Festival de la Mazamorra ‘Rotinet Ancestral’, un evento que durante tres días reunió a 5.000 visitantes y consolidó la gastronomía tradicional como uno de los principales atractivos culturales y turísticos del sur del Atlántico.
La celebración contó con la participación de 23 matronas tradicionales y 25 emprendimientos, que ofrecieron preparaciones elaboradas con recetas transmitidas de generación en generación, reafirmando el valor de la cocina ancestral como patrimonio cultural y motor de la economía popular.
La tradición se convirtió en oportunidad económica
Durante el festival fueron servidos cerca de 4.500 vasos de mazamorra, preparados con ingredientes como maíz verde, maíz amarillo, maíz pilado, plátano, guandú, fríjol, auyama, corozo y arroz, además de otros productos típicos como peto, chicha, bollos, enyucados y dulces tradicionales.
Más allá de la oferta gastronómica, la programación incluyó la Ruta de las Mazamorras, concursos culinarios, cocinas en vivo, conversatorios sobre soberanía alimentaria, muestras artesanales y presentaciones folclóricas y musicales.
Según los organizadores, cada vaso de mazamorra comercializado representó el trabajo conjunto de campesinos, matronas y pequeños emprendedores que encuentran en las tradiciones una fuente de ingresos para sus familias.
Gobernación destaca el valor del patrimonio gastronómico
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, resaltó que este tipo de festivales contribuyen a preservar el patrimonio cultural inmaterial y a impulsar el turismo en el departamento.
«Nuestras matronas son las guardianas de un legado que merece ser protegido, valorado y compartido con las nuevas generaciones. Estos festivales fortalecen el turismo cultural, dinamizan la economía popular y proyectan al Atlántico como un referente de riqueza gastronómica y cultural», afirmó.
Por su parte, la secretaria de Cultura y Patrimonio del Atlántico, Verónica Cantillo, indicó que el respaldo institucional también incluye procesos de formación para fortalecer las capacidades de las matronas y los emprendimientos locales, con el fin de ampliar sus oportunidades de comercialización.
Reconocimiento a un gestor cultural
En el marco del festival también fue recordada la Nota de Exaltación otorgada por la Cámara de Representantes al docente, músico y gestor cultural Vidal de Jesús Carrillo Cantillo, en reconocimiento a su trayectoria y a su aporte en la creación y consolidación del Festival de la Mazamorra y de la Guacherna de la Convivencia y la Tradición.
Carrillo destacó que el evento nació como una iniciativa pedagógica y con el paso de los años se convirtió en un símbolo de la identidad cultural de Rotinet.
Con esta nueva edición, el Festival de la Mazamorra ratificó su posición como uno de los principales eventos gastronómicos del Atlántico, al combinar la preservación de las tradiciones culinarias con la promoción del turismo y el fortalecimiento de la economía de las comunidades rurales.