Ante la alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se prolongue e intensifique en los próximos meses, la Gobernación del Atlántico activó el Plan Departamental de Contingencia, una estrategia preventiva orientada a garantizar el abastecimiento de agua, fortalecer la capacidad de respuesta institucional y reducir los impactos de la sequía en el departamento.
Entre las principales medidas se encuentra la construcción y mantenimiento de 66 reservorios de agua, infraestructura que permitirá almacenar el recurso hídrico para atender las necesidades de las comunidades durante el periodo de mayor escasez. A estas acciones se suman la limpieza de canales de drenaje y trabajos de mantenimiento en infraestructura hidráulica para optimizar el manejo del agua.
El alcance del plan fue presentado por el subsecretario de Prevención y Atención de Desastres del Atlántico, Nelson Oquendo Consuegra, durante una sesión de control político en la Asamblea Departamental.
«Desde la Gobernación del Atlántico activamos oportunamente el Plan Departamental de Contingencia para anticiparnos a los posibles impactos del fenómeno de El Niño. Estamos haciendo seguimiento permanente a las condiciones climáticas y adelantando acciones preventivas que nos permitan garantizar el abastecimiento de agua y proteger a nuestras comunidades», afirmó el funcionario.
IDEAM prevé alta probabilidad de persistencia del fenómeno
Según el más reciente boletín del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), existe una probabilidad superior al 97 % de que el fenómeno de El Niño continúe hasta el primer trimestre de 2027. Además, el organismo estima un 81 % de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de este año.
De acuerdo con las autoridades departamentales, desde marzo de 2026 el Atlántico ha registrado una disminución progresiva de las lluvias, aumento de las temperaturas y reducción de los caudales de las principales fuentes hídricas, razón por la cual el departamento permanece en nivel de alistamiento preventivo amarillo.
Monitoreo permanente de ríos y embalses
Como parte del plan, la administración departamental realiza seguimiento diario a los niveles del río Magdalena, el Canal del Dique y el embalse del Guájaro, además de mantener vigilancia sobre las bocatomas que abastecen los acueductos de los municipios.
Las autoridades también avanzan en la identificación de las poblaciones con mayor riesgo de desabastecimiento, así como en la georreferenciación de fuentes alternas de agua y de puntos estratégicos para una eventual distribución del recurso.
«El plan es dinámico y se ajusta permanentemente con base en los boletines técnicos del Ideam. Nuestro objetivo es actuar antes de que se presenten afectaciones, coordinando esfuerzos con las entidades del orden departamental y los municipios para garantizar una respuesta eficiente», agregó Oquendo.
El Plan Departamental de Contingencia, aprobado por el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, permanecerá vigente durante lo que resta de 2026 y el primer trimestre de 2027, con actualizaciones periódicas de acuerdo con la evolución del fenómeno climático.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para hacer un uso responsable del agua, adoptar medidas de ahorro y mantenerse informada a través de los canales oficiales, mientras continúan las acciones preventivas para enfrentar los efectos de la temporada seca.