Gobernación del Atlántico refuerza acciones para prevenir embarazo adolescente y violencia sexual en menores
Sumario: Aunque los casos de embarazo en jóvenes muestran una leve reducción en 2026, preocupa el aumento en menores de 14 años y la alta incidencia de violencia sexual, especialmente contra niñas.
La Gobernación del Atlántico, a través de la Secretaría de Salud, avanza en el fortalecimiento de estrategias para la protección de los derechos sexuales y reproductivos de adolescentes, con énfasis en la prevención del embarazo a temprana edad y la violencia sexual en menores.
Durante una sesión de la Comisión Departamental Intersectorial para la Promoción y Garantía de estos derechos, realizada en la sede de alta complejidad de la ESE UNA, se analizaron indicadores de salud pública y se presentó el plan de acción para 2026.
Disminuyen casos generales, pero aumentan en menores de 14 años
Según el balance a la semana epidemiológica 9 de 2026, el departamento reporta 295 casos de embarazo en jóvenes entre 10 y 19 años, una reducción frente a los 308 registrados en el mismo periodo de 2025.
No obstante, el análisis encendió alertas en el grupo de menores de 14 años, donde se evidenció un incremento del 33 %, al pasar de 9 nacimientos en 2025 a 12 en 2026. En el rango de 15 a 19 años se contabilizan 283 casos, siendo Soledad el municipio más afectado con 111 reportes, principalmente en población del régimen subsidiado.
Yuranis Vallecia Mosquera, del programa de Servicios de Salud Amigables para Adolescentes y Jóvenes (SSAAJ), explicó que estos datos orientan la intervención institucional. “Este análisis permite enfocar acciones, especialmente en el entorno educativo, donde se encuentra la población objetivo”, señaló.
Violencia sexual: menos casos, pero mayor gravedad
En cuanto a la violencia sexual en menores de 10 a 14 años, se registró una disminución de 46 casos en 2025 a 26 en 2026 (semana 8). Sin embargo, las autoridades advirtieron sobre la gravedad de los hechos, destacando que el 92 % de las víctimas son niñas.
El acto sexual continúa siendo la forma de violencia más frecuente (41 %), seguido del acceso carnal (24 %) y el acoso sexual (20 %). A nivel territorial, Candelaria y Polonuevo presentan las tasas más altas de riesgo, mientras que la mayoría de los casos se concentran en zonas urbanas.
María Patricia Arias, referente del programa de Salud Sexual y Reproductiva, subrayó la importancia de la articulación institucional. “El objetivo es garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes, abordando de manera integral fenómenos como el abuso y la violencia sexual”, indicó.
Estrategias de prevención y atención integral
Para enfrentar esta problemática, la Secretaría de Salud intensificó la implementación del modelo SSAAJ, que ofrece atención confidencial, orientación en anticoncepción y prevención de infecciones de transmisión sexual a jóvenes entre 10 y 29 años.
Entre las acciones recientes se destacan la entrega de 15.000 preservativos y material educativo durante el Carnaval, así como asistencia técnica a municipios para fortalecer la vigilancia de la violencia sexual.
Asimismo, se realiza seguimiento al acceso a métodos de planificación familiar, con énfasis en territorios como Campo de la Cruz, Candelaria, Malambo, Manatí, Polonuevo y Soledad, donde persisten altas tasas de embarazo adolescente.
Retos en la gestión local y hoja de ruta 2026
Las autoridades departamentales también hicieron un llamado a mejorar la gestión municipal, al evidenciar que solo el 35 % de las secretarías de salud ha presentado sus Planes de Acción en Salud (PAS) 2026.
Como respuesta, la Comisión definió una hoja de ruta que prioriza el fortalecimiento del modelo SSAAJ, la formación de líderes juveniles y la implementación de los lineamientos de la Resolución 2138 de 2023, junto con campañas comunitarias para reducir barreras de acceso a los servicios de salud.
El encuentro concluyó con un llamado a la corresponsabilidad intersectorial, tras evidenciar un cumplimiento del 85 % en las comisiones municipales, lo que refleja avances, pero también la necesidad de consolidar el liderazgo territorial.
La administración departamental reiteró que continuará trabajando bajo un enfoque de derechos y género, orientado a eliminar barreras socioculturales y garantizar el acceso de los adolescentes a servicios de salud y orientación integral.