La muerte de una cigüeña jabirú en el barrio Rebolo, en Barranquilla, generó preocupación entre ambientalistas y autoridades, quienes adelantan verificaciones para establecer las circunstancias del caso.
El biólogo Rafael Borja explicó en Emisora Atlántico que, tras un análisis preliminar realizado junto con representantes de un grupo ecológico y de la Universidad del Atlántico, se encontraron indicios que sugieren que el ave podría haber permanecido en cautiverio antes de su muerte.
Según el especialista, el estado del plumaje y algunas características físicas observadas durante la revisión no corresponden completamente a las de un ejemplar que haya vivido siempre en libertad.
Borja también señaló que durante 22 años de trabajo en el departamento del Atlántico nunca se había reportado la presencia de esta especie en la zona, lo que refuerza la hipótesis de que el animal no provenía de su hábitat natural inmediato.