El municipio de Luruaco garantizará una zona especial para personas con discapacidad durante la Batalla de Flores del carnaval, con el propósito de asegurar condiciones de accesibilidad e inclusión en los eventos masivos.
El alcalde Amet Juan Hanna explicó que la medida se implementó desde el inicio de su administración y se ha mantenido como parte de una política de acceso equitativo a las celebraciones populares. Según indicó, en años anteriores el ingreso de esta población era limitado, situación que motivó la creación de un espacio exclusivo donde puedan ubicarse junto a un acompañante y disfrutar cómodamente de los desfiles y espectáculos artísticos.
“En Luruaco no hay zona VIP, porque todos los eventos son patrocinados por la Alcaldía y no tenemos por qué cobrarle un peso a nadie. Lo que hicimos fue una zona de inclusión”, afirmó el mandatario.
Carnaval sin exclusiones
El alcalde sostuvo que la estrategia continuará hasta el final de su mandato y reiteró que la intención es evitar la privatización de espacios públicos durante las festividades. Subrayó que el carnaval debe ser un evento abierto y accesible para toda la comunidad.
En cuanto a la programación, destacó que la Batalla de Flores de Luruaco ha fortalecido su convocatoria en el centro del Atlántico. Mientras en años anteriores participaban 22 comparsas, actualmente el desfile reúne entre 45 y 50 agrupaciones, además de contar con incentivos económicos y premiaciones por categorías para los hacedores culturales.
Debido a obras de mejoramiento en el estadio Ramón Carrillo, los principales eventos se desarrollan este año en la plaza central del municipio.
Tradición y seguridad
El mandatario también resaltó como parte del atractivo cultural los tradicionales “salones burreros” y los salones de calle o de palma, espacios donde la comunidad comparte en un ambiente festivo y familiar.
Finalmente, hizo un llamado al buen comportamiento durante las celebraciones y aseguró que, aunque se han registrado riñas aisladas, la administración trabaja articuladamente con las autoridades para preservar el orden público.
“Los carnavales son para el disfrute de la gente, no para negocio”, concluyó.









