Las madres comunitarias de Barranquilla y del departamento del Atlántico completan varios días en paro para exigir el pago de salarios atrasados y la formalización de sus contratos laborales.
Cefora Arias, líder de las madres comunitarias en Barranquilla, afirmó que llevan hasta seis meses sin recibir el subsidio correspondiente y, en algunos casos, dos meses sin contrato vigente. Recalcó que la suspensión de pagos afecta gravemente a las trabajadoras, quienes dependen exclusivamente de ese ingreso. “Tenemos compañeras a las que les adeudan desde enero y no cuentan con contrato laboral. Nuestro salario es vital para sostener a nuestras familias”, expresó.
Por su parte, Piedad Pinedo, ex madre comunitaria, denunció que tras finalizar su labor el 30 de septiembre solo le reconocerían tres meses de pago y otros dos quedarían sin cancelar. La respuesta —según indicó— fue entregada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
Hicieron un llamado al presidente de la República y a las autoridades competentes para que revisen la administración de los recursos y garanticen el cumplimiento de sus derechos. Asimismo, insistieron en que su labor social es fundamental para la atención de la primera infancia y que, sin garantías laborales, miles de familias también resultan afectadas.












