En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Cáncer Infantil, la Gobernación del Atlántico, a través de la Secretaría de Salud, reafirmó su compromiso con la detección temprana y la garantía de una atención integral para los niños, niñas y adolescentes del departamento que enfrentan esta enfermedad.
Bajo una estrategia que combina la inspección, vigilancia y control (IVC) con un fuerte componente de acompañamiento humano, el departamento busca mejorar las tasas de supervivencia y asegurar que ningún menor enfrente barreras en su tratamiento.
Actualmente, el programa de Vigilancia de Cáncer Infantil de la Subsecretaría de Asesoría y Asistencia en Seguridad Social en Salud realiza seguimiento a 176 pacientes menores de 18 años. De ellos, 21 se encuentran en etapa de remisión, superando la fase más crítica de la enfermedad y con controles semestrales o anuales.
Ruby Rivera Gutiérrez, referente del programa, explicó que la labor institucional se centra en verificar que las EPS (EAPB) y las IPS cumplan con la ruta de atención, la contratación de la red prestadora de servicios y la entrega oportuna de medicamentos e insumos.
Detección temprana, clave para la supervivencia
Aunque el cáncer infantil en la mayoría de los casos no es prevenible, tiene altas probabilidades de curación si se detecta a tiempo.
Según Yaty Jiménez, hematooncóloga pediatra de la clínica Porto Azul Auna, los tipos de cáncer más frecuentes en la infancia son los tumores líquidos, principalmente la leucemia linfoide aguda, seguidos por tumores del sistema nervioso central y linfomas.
La especialista insistió en la importancia de que padres y cuidadores reconozcan los signos de alerta.
“Hay que estar atentos a ciertos signos que deben motivar la consulta a urgencias, como fiebre persistente sin causa conocida, dolor en miembros inferiores que no mejora, palidez, presencia de bultos a nivel cervical o abdominal y dolores de cabeza intensos que despierten al niño por la noche”, explicó.
Humanización del servicio
El Atlántico cuenta con aliados estratégicos como la clínica Porto Azul Auna, que dispone de 14 camas exclusivas para oncología pediátrica, además de central de mezclas y unidad de radioterapia.
Ubaldo Padilla, director médico de la institución, destacó la implementación de una “Escuela de cuidadores”, diseñada para capacitar a las familias en las necesidades específicas de los pacientes.
“La Secretaría de Salud ha sido un aliado estratégico, constituyendo una pieza importante para la gestión del aseguramiento y el apoyo social que el paciente necesita”, precisó.
Testimonios de lucha y resiliencia
Detrás de las cifras hay historias de fortaleza. Claudia Milena Quintero, madre de Salomón, de 5 años, relató cómo su instinto le alertó cuando su hijo comenzó a presentar dolores articulares intensos.
“La doctora me dijo: ‘Te necesito como un roble, porque tus emociones son las de él’. Y eso fue lo que hice… delante de mi hijo soy una sonrisa y súper fuerte”, expresó, al tiempo que aseguró que el niño está respondiendo positivamente al tratamiento.
Dayana Cuadro, madre de un adolescente con leucemia mieloide aguda, destacó el papel del personal médico, a quienes calificó como “angelitos silenciosos”, y manifestó su esperanza de volver a escuchar la campana que simboliza la culminación del tratamiento.
Por su parte, Rosa Angélica Oviedo, madre de Miguel Ángel, de 3 años, hizo un llamado a la vigilancia constante. “Cuiden de ellos, a cada instante pregúntenles cómo se sienten. Mi hijo perdió el apetito y presentó dolor abdominal”, señaló.
Compromiso alineado con meta global
Estos esfuerzos se articulan con la Iniciativa Mundial para el Cáncer Infantil de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que busca alcanzar una tasa de supervivencia de al menos el 60 % para el año 2030.
La Gobernación del Atlántico aseguró que continuará fortaleciendo las redes de atención y la formación del talento humano para garantizar que cada diagnóstico se traduzca en una oportunidad de vida.
“Ellos no están solos en esta batalla; con el apoyo de la familia y lo que médicamente estamos haciendo, hay que creer que se van a curar”, concluyó la hematooncóloga pediatra.












