La conquista de la estrella número 12 de Junior de Barranquilla tuvo un sabor especial en Santo Tomás, municipio del oriente del Atlántico que vio nacer a Luis Fernando Muriel, una de las grandes figuras del equipo rojiblanco en la final frente a Atlético Nacional.
Los habitantes de la población siguieron con emoción la definición del campeonato y celebraron el protagonismo del delantero, cuya actuación resultó determinante para que Junior se quedara con el bicampeonato de la Liga Colombiana.
Una fiesta en el barrio Las Palmeras
La alegría se concentró especialmente en la calle 13 del barrio Las Palmeras, sector donde residen los padres del futbolista. Allí, familiares, amigos, vecinos y aficionados se reunieron frente a una pantalla gigante para acompañar al atacante durante el decisivo encuentro disputado en Medellín.
Cada jugada de Muriel fue seguida con expectativa por quienes lo vieron crecer y conocen de cerca la historia de esfuerzo que lo llevó desde las canchas de Santo Tomás hasta el fútbol profesional y los principales escenarios internacionales.
La celebración se extendió tras la confirmación del título rojiblanco, que tuvo como uno de sus momentos clave la actuación del delantero en el partido de ida.
El doblete que encaminó la estrella 12
Muriel fue determinante en el primer duelo de la final, disputado el pasado 2 de junio en el estadio Romelio Martínez, donde anotó un doblete que ayudó a construir la ventaja que posteriormente administró Junior en Medellín.
Sus goles resultaron fundamentales para el triunfo rojiblanco en la serie y reforzaron su condición de referente dentro del plantel dirigido por Alfredo Arias.
Orgullo de Santo Tomás
Para los habitantes del municipio, el nombre de Luis Fernando Muriel representa mucho más que éxito deportivo. Su trayectoria es vista como un ejemplo de disciplina, perseverancia y talento para las nuevas generaciones.
Desde sus primeros pasos en el fútbol hasta su consolidación en ligas internacionales y en la Selección Colombia, el delantero se ha convertido en una fuente de inspiración para niños y jóvenes que sueñan con seguir un camino similar.
La obtención del título con Junior volvió a poner a Santo Tomás en el centro de la celebración futbolera del Atlántico, con el orgullo de ver a uno de sus hijos más ilustres brillar en una de las noches más importantes del balompié colombiano.
Mientras Barranquilla festeja el bicampeonato, en Santo Tomás la alegría tiene nombre propio: Luis Fernando Muriel, el delantero que volvió a responder en los momentos decisivos y que sigue engrandeciendo su legado dentro y fuera de las canchas.