Uninorte fortalece a los hacedores del Carnaval de Barranquilla con proyecto estratégico financiado por la CAF

Encuentros con hacedores

El Carnaval de Barranquilla dejó de ser una celebración limitada a cuatro días para convertirse en una expresión cultural activa durante todo el año. En línea con este propósito, la Sociedad Carnaval de Barranquilla, en alianza con la Universidad del Norte y con financiación del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), desarrolló un ambicioso proyecto de consultoría orientado a fortalecer a los hacedores del carnaval, guardianes de esta tradición patrimonial.

Caracterización y fortalecimiento integral de los hacedores

El proyecto, denominado “En el ADN de los hacedores del Carnaval”, fue liderado por un equipo de profesores de la Escuela de Negocios de Uninorte y tuvo como objetivo realizar una caracterización, categorización y formación integral de los hacedores, mediante una herramienta tecnológica autogestionable, encuestas estructuradas y la formulación de planes de acción a corto, mediano y largo plazo. Todo ello con miras a impulsar su desarrollo organizacional, cultural, social y económico.

Para Mauricio Ortiz, profesor de la Escuela de Negocios y director del Centro de Innovación y Desarrollo Sostenible del Gran Caribe, esta experiencia reafirma el compromiso académico con la cultura: “Contribuir al fortalecimiento de la principal manifestación cultural de Barranquilla es un honor y una gran responsabilidad que asumimos con rigor y visión estratégica”.

Entre los principales hallazgos, los investigadores identificaron que el Carnaval de Barranquilla es una memoria viva que articula pasado, presente y futuro, sustentada en tres pilares: la preservación y el orgullo cultural, el tejido social comunitario y los horizontes de sostenibilidad y modernidad, sin perder la esencia tradicional.

El estudio reveló que el 99 % de los hacedores considera que las nuevas generaciones están dispuestas a continuar las prácticas culturales; no obstante, un 21 % advierte que estas podrían desaparecer si no se fortalecen los procesos de transmisión. Además, se evidenció una alta concentración territorial de los hacedores en Barranquilla (57 %) y Soledad (28 %), lo que abre la posibilidad de diseñar estrategias diferenciadas por localidades.

Retos en formación, participación y sostenibilidad

Aunque el 54 % de los hacedores cuenta con formación superior, persisten brechas en certificación, capacidades comerciales y producción cultural. Las áreas con mayores debilidades son ventas, gestión de productos culturales y manejo de insumos, lo que limita la sostenibilidad de sus iniciativas. A esto se suma una baja percepción de participación e influencia en la toma de decisiones dentro del ecosistema del Carnaval.

Desde Uninorte, Rocío Mendoza, directora del Centro de Consultoría y Servicios, destacó que el proyecto se construyó a partir del diálogo directo con más de 200 hacedores, poniendo en el centro sus voces, necesidades y expectativas. Este enfoque, según los investigadores, permitirá avanzar hacia un modelo cultural más inclusivo, participativo y sostenible, donde los protagonistas del carnaval no solo preserven la tradición, sino que también influyan activamente en su futuro.

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