Manifestaciones por el alza del catastro originaron bloqueos en Santander y Norte de Santander, donde se concentra el 23 % de la producción de pollo y huevo en Colombia.
Las protestas están ocasionando un fuerte impacto sobre la industria avícola y podrían tener efectos inflacionarios en 2026. Según la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), solo Santander requiere cerca de 7.000 toneladas diarias de alimento, por lo que los cierres de vías afectan el funcionamiento de la cadena productiva y de las granjas que operan en la zona.
Las razones de la protesta son los incrementos en el impuesto predial; sin embargo, los gremios económicos se han enfocado en el impacto que el paro tiene sobre la economía. Hasta la fecha, cerca de 1.500 toneladas de carne de pollo no han podido ser movilizadas.
Adicionalmente, el panorama se complejiza, puesto que en los departamentos mencionados se concentra cerca del 23 % de la producción avícola del país. Las cifras indican que cerca de tres millones de huevos no pudieron ser exportados a Cuba y, en total, 12 millones están represados.
A esto se suma que 57 millones de aves están alojadas en aproximadamente 1.200 granjas ante las alertas por la escasez de alimentos. En el sector agroindustrial, además, 32 vehículos con aceite crudo de palma permanecen bloqueados, registrando pérdidas aproximadas de $12.000 millones.
“En Colombia, la protesta pacífica es un derecho que respetamos plenamente. Sin embargo, los bloqueos prolongados están generando afectaciones graves sobre el abastecimiento de alimentos y la operación de sectores esenciales como el avícola. Está en riesgo la seguridad alimentaria y es necesario tomar medidas que garanticen el bienestar de todos”, señaló Gonzalo Moreno, presidente de Fenavi.
Por su parte, Alianza por Santander proyectó que, si no se restablece la normalidad en las próximas horas, habría riesgos de agotamiento de inventarios y pérdidas cercanas a $150 millones diarios.