Colombia asumió su mandato como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el periodo 2026-2027, consolidando su regreso a uno de los principales escenarios de decisión en materia de paz y seguridad internacionales.
El país fue elegido el 3 de junio por la Asamblea General de la ONU, con un respaldo de 180 votos, lo que le permitirá tener voz y voto en debates clave relacionados con conflictos armados, crisis humanitarias, operaciones de mantenimiento de la paz y otros temas prioritarios de la agenda global.
De acuerdo con la Cancillería, este nuevo mandato representa una oportunidad para que Colombia participe activamente en la toma de decisiones multilaterales, guiada por los principios que han marcado históricamente su política exterior.
Entre ellos se destacan el respeto al derecho internacional y a los derechos humanos, la defensa de la soberanía de los Estados, el principio de no intervención y el compromiso con la resolución pacífica de las controversias.
Asimismo, el Gobierno indicó que continuará promoviendo la diplomacia como herramienta central para la construcción de la paz, con un enfoque centrado en las personas y en la búsqueda de consensos que contribuyan a un orden internacional más justo y equilibrado.
Esta será la octava vez que Colombia ocupa un asiento en el Consejo de Seguridad, luego de su más reciente participación durante el periodo 2011-2012.
El Consejo de Seguridad está integrado por 15 países, de los cuales cinco son miembros permanentes: China, Estados Unidos, Francia, Rusia y el Reino Unido.
Junto a Colombia, también iniciaron mandato Bahréin, República Democrática del Congo, Letonia y Liberia, que se suman a Dinamarca, Grecia, Pakistán, Panamá y Somalia, cuyos periodos se extienden hasta 2026.