La Fiscalía General de la Nación solicitó este sábado al Reino Unido la extradición de Zulma Guzmán Castro, empresaria acusada del asesinato de dos niñas en Bogotá mediante envenenamiento con talio, tras confirmarse que se encuentra en Londres.
El pedido formal fue dirigido al Ministerio de Justicia, con el objetivo de que Guzmán comparezca ante la justicia colombiana como “autora del delito de homicidio con circunstancias de agravación punitiva cuando la víctima es niño, niña o adolescente”.
Según la orden de captura emitida por un juzgado de control de garantías de Bogotá, los hechos ocurrieron los días 3 y 4 de abril de 2025, cuando las menores Inés de Bedout, de 14 años, y Emilia Forero, de 13, consumieron frambuesas contaminadas con talio en una vivienda del norte de la capital. Una de ellas murió el mismo día y la otra falleció el 9 de abril, mientras que un hermano y otra adolescente sobrevivieron, aunque continúan recibiendo atención médica por los graves daños sufridos.
La investigación de la Fiscalía determinó que el envenenamiento no fue accidental, y los análisis de laboratorio identificaron la sustancia tóxica en las frambuesas con chocolate adquiridas días antes del hecho. Este hallazgo permitió reconstruir la cadena de compra y dirigir la investigación hacia Guzmán Castro, quien abandonó el país poco después de la tragedia y se convirtió en objeto de una búsqueda internacional.
En paralelo, medios británicos informaron que Guzmán Castro fue rescatada del río Támesis cerca del puente de Battersea, en Londres. La Policía Metropolitana de Londres confirmó la asistencia a una mujer de unos 50 años trasladada a un hospital, aunque no confirmó su identidad; la prensa local señala que se trataría de la empresaria colombiana.