La Corte Constitucional ordenó la protección del mural ‘Las cuchas tienen razón’, al considerar que constituye una expresión legítima de memoria histórica, libertad de expresión y reparación simbólica de las víctimas del conflicto armado.
En una sentencia de revisión de tutela, el alto tribunal adoptó varias medidas para garantizar la conservación de la obra, entre ellas impedir su borrado o sabotaje, ordenar una disculpa pública por parte del concejal Andrés Felipe Rodríguez Puerta y exhortar a los servidores públicos a proteger las manifestaciones artísticas vinculadas con la memoria de las víctimas.
La Corte estudió dos acciones de tutela
La decisión se produjo tras el análisis de dos acciones de tutela.
La primera fue presentada por César García contra la Alcaldía de Manizales, al considerar que permitir la difusión de expresiones como ‘Las cuchas tienen razón’ en el espacio público promovía la polarización, la desinformación y afectaba la salud mental de la ciudadanía.
La segunda fue interpuesta por Leo Ricardo Sierra, secretario general del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice) capítulo Eje Cafetero; Henry Ocampo Galvis, presidente regional de la Corporación Reiniciar, y Leonardo Zuluaga Rubio, integrante del grupo Nuevas Generaciones por la Paz (Nugepaz).
Los accionantes cuestionaron la actuación del concejal Andrés Felipe Rodríguez Puerta, quien intervino el mural ubicado en Manizales y promovió en redes sociales manifestaciones en contra de la obra.
La Sala Tercera de Revisión, integrada por los magistrados Héctor Alfonso Carvajal Londoño (presidente), Lina Marcela Escobar Martínez y Juan Carlos Cortés González, negó la tutela presentada por César García y concedió el amparo solicitado por las organizaciones de víctimas.
El arte como herramienta de memoria y verdad
En su decisión, la Corte recordó que la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad impulsó múltiples iniciativas culturales que demostraron el papel del arte en la reconstrucción del tejido social y la preservación de la memoria del conflicto armado.
El tribunal destacó que expresiones como el muralismo, el grafiti, el teatro, la literatura, la música y la producción audiovisual permiten a las víctimas narrar sus experiencias, resignificar el dolor y participar en procesos de verdad, justicia y reconciliación.
Asimismo, señaló que las intervenciones artísticas en el espacio público cumplen una función pedagógica y deliberativa, al promover el debate sobre el pasado violento y contribuir a la construcción de memoria colectiva.
La Corte también resaltó que el mural ‘Las cuchas tienen razón’ constituye un reconocimiento a la labor de las madres buscadoras de personas desaparecidas, cuya protección fue reforzada mediante la Ley 2364 de 2024.
Órdenes para proteger el mural
Como parte de la sentencia, la Corte ordenó al concejal Andrés Felipe Rodríguez publicar una disculpa pública en sus redes sociales, reconociendo la legitimidad del mural y de la frase ‘Las cuchas tienen razón’ como ejercicio de la libertad de expresión y de la memoria de las víctimas.
Además, le prohibió promover o realizar acciones dirigidas a borrar, cubrir o sabotear expresiones artísticas relacionadas con las víctimas del conflicto armado y las madres buscadoras, así como emitir mensajes que puedan estigmatizarlas o revictimizarlas.
El alto tribunal también ordenó a la Alcaldía de Manizales y a la Policía Metropolitana de Manizales diseñar e implementar, durante seis meses, un protocolo de reacción inmediata para prevenir intervenciones o daños al mural.
Igualmente, dispuso que la Defensoría del Pueblo Regional Caldas y la Personería de Manizales desarrollen campañas pedagógicas sobre la importancia de preservar las expresiones artísticas relacionadas con la memoria histórica, los derechos humanos y la labor de las madres buscadoras.
Finalmente, la Corte exhortó a los servidores públicos, especialmente a quienes ejercen cargos de elección popular, a contribuir activamente en la protección de las manifestaciones artísticas que promuevan la memoria histórica y la reparación simbólica de las víctimas del conflicto armado.