Las disidencias de las FARC al mando de alias ‘Iván Mordisco’ reconocieron su responsabilidad en el atentado ocurrido en Cajibío, Cauca, que dejó 21 personas muertas el pasado fin de semana.
A través de un comunicado, el grupo armado aseguró que los hechos se produjeron en medio de una confrontación con las fuerzas militares en la vereda El Túnel. Sin embargo, admitieron que las víctimas no tenían vínculo con el conflicto armado.
“Muchos eran humildes campesinos conocidos”, señalaron, al tiempo que calificaron lo ocurrido como un “efecto colateral” que, según dijeron, “no pudimos controlar”.
En el pronunciamiento, las disidencias reconocieron el hecho como un “error táctico” y afirmaron que “no tiene justificación alguna”, asumiendo la responsabilidad política por lo sucedido.
Dolor en la comunidad
Este martes se llevaron a cabo las exequias de 10 de las víctimas, en medio del dolor de familiares y habitantes de la zona rural.
“Es un día muy doloroso (…) despedimos a familias campesinas que salieron a mercar y se vieron afectadas por esta violencia”, expresó el secretario de Educación de Cajibío, Juan Pablo Betancur.
Las autoridades locales anunciaron un acompañamiento psicosocial, especialmente dirigido a niños y familiares de las víctimas.
Desde la comunidad, líderes sociales rechazaron el ataque y destacaron que las víctimas eran personas ajenas a la guerra. “Han asesinado a gente buena, trabajadora, que no tenía nada que ver con este conflicto”, manifestó Ana Luz Valencia, habitante de la vereda La Pedregosa.
El hecho ha generado rechazo a nivel nacional y reabre el debate sobre la situación de orden público en el suroccidente del país.