La música popular colombiana está de luto tras la muerte de Yeison Jiménez, uno de los artistas más influyentes del género en la última década. Su nombre quedó grabado en la historia reciente de la música nacional no solo por sus canciones, sino por una trayectoria marcada por la perseverancia y la superación personal.
Jiménez alcanzó un hito sin precedentes en 2024, cuando se convirtió en el primer cantante de música popular en llenar el estadio El Campín de Bogotá, consolidándose como un fenómeno masivo y reafirmando el crecimiento del género en el país. Sus letras, cargadas de vivencias, desamor y resiliencia, conectaron con millones de seguidores en Colombia y América Latina.
Detrás del éxito estuvo una historia forjada desde la infancia. Yeison Orlando Jiménez Galeano, su nombre completo, nació el 26 de julio de 1991 en Manzanares, Caldas. Desde muy pequeño mostró inclinación por la música: a los 7 años ya participaba en festivales infantiles de canto en su municipio, certamen que ganó durante cinco años consecutivos, experiencia que marcó el inicio de su vocación artística.
En la adolescencia comenzó a escribir sus propias canciones y, decidido a abrirse camino, se trasladó a Bogotá, donde combinó su sueño musical con trabajos informales, entre ellos en la central de Abastos, lugar donde pasó cerca de cinco años y donde ofreció sus primeras serenatas, ganándose el afecto de quienes lo rodeaban.
Ese esfuerzo dio frutos cuando logró grabar sus primeros sencillos, punto de partida de una carrera ascendente que lo llevó a encabezar listas de reproducción y escenarios de gran formato. Con su estilo auténtico y una narrativa cercana, Yeison Jiménez se consolidó como una de las figuras más representativas de la música popular contemporánea, dejando un legado que trasciende los escenarios y permanece en la memoria de sus seguidores.