Las intensas lluvias que se han registrado en los últimos días mantienen en emergencia a los departamentos de Boyacá, Arauca y Casanare, donde las autoridades reportan dos personas desaparecidas, 16.769 familias afectadas y daños en al menos 298 viviendas.
De acuerdo con un balance preliminar de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), las precipitaciones han impactado 24 municipios, obligando a las autoridades a activar los protocolos de atención y respuesta.
Ante la magnitud de la emergencia, el director de la UNGRD, Javier Pava, lideró una reunión del Comité Nacional para el Manejo de Desastres, con la participación de las entidades que conforman el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, para coordinar las acciones de atención a las comunidades afectadas.
Durante el encuentro se evaluaron los reportes enviados por las autoridades territoriales y se definieron las medidas prioritarias para atender a los damnificados y avanzar en la recuperación de las zonas impactadas.
Ayudas humanitarias y reparación de infraestructura
Como parte de la respuesta a la emergencia, la UNGRD informó que se coordina el envío de Asistencia Humanitaria de Emergencia (AHE) para las familias afectadas, mientras se consolidan los requerimientos de los departamentos.
Entre las acciones acordadas también se encuentra la reparación de seis puentes afectados por las lluvias, con el fin de restablecer la conectividad en las zonas impactadas.
Las autoridades trabajarán además en el restablecimiento de los servicios esenciales y en la implementación de medidas de apoyo al sector agropecuario, uno de los más golpeados por las inundaciones.
La UNGRD indicó que las labores de evaluación de daños continúan en los tres departamentos, por lo que el balance de personas afectadas y de daños materiales podría modificarse en las próximas horas, a medida que avance la verificación en los municipios afectados.









