El Gobierno nacional analiza la posibilidad de decretar una nueva emergencia económica ante la situación climática que afecta a varias regiones del país, especialmente en las cuencas del norte impactadas por el reciente frente frío.
Así lo confirmó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, durante el Consejo de Ministros realizado en Montería, donde indicó que se necesitarían cerca de $8 billones para atender la recuperación de las zonas damnificadas.
“Se trata de hechos claramente sobrevinientes e impredecibles. Por eso hemos considerado que, para atender esta coyuntura, podría hacerse necesario el establecimiento de una medida de emergencia económica”, afirmó el jefe de la cartera de Hacienda, al explicar que la declaratoria permitiría al Ejecutivo acceder a recursos adicionales de manera ágil.
Solicitud ante la Corte Constitucional
En paralelo, el presidente Gustavo Petro solicitó formalmente a la Sala Plena de la Corte Constitucional reconsiderar la medida provisional que mantiene congelado el decreto de emergencia previamente expedido, mientras se emite un fallo definitivo.
De acuerdo con el mandatario, los acontecimientos recientes han modificado de forma sustancial el contexto que dio lugar a la suspensión de la medida, lo que justificaría una nueva evaluación jurídica.
Petro advirtió que una segunda declaratoria de emergencia abriría un nuevo frente institucional y jurídico. En ese escenario, la Corte podría avalar una nueva emergencia, pero los impuestos contemplados en el primer decreto —actualmente congelado— no podrían aplicarse, lo que obligaría al Gobierno a replantear la estrategia fiscal.
Según lo expuesto, la eventual carga tributaria se concentraría en contribuyentes de mayores ingresos, en caso de que se requiera adoptar nuevas medidas para financiar la atención de la crisis.
La decisión final dependerá tanto de la evaluación técnica del Ejecutivo como del pronunciamiento que adopte la Corte Constitucional frente al decreto actualmente suspendido.