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Más de 150 personas desplazadas en Norte de Santander por enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las Farc

Los combates entre el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las FARC en zona rural de El Tarra, Norte de Santander, han provocado el desplazamiento forzado de al menos 150 habitantes, entre ellos 41 menores de edad, y mantienen a más de 500 personas confinadas, según alertó Fenalper.

Más de 150 personas desplazadas en Norte de Santander por enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las Farc

Al menos 150 personas han sido desplazadas del corregimiento Filo El Gringo, en zona rural del municipio de El Tarra, Norte de Santander, como consecuencia de los enfrentamientos armados entre el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las FARC.

Así lo informó la Federación Nacional de Personerías de Colombia (Fenalper), que precisó que entre la población afectada se encuentran 41 niños, niñas y adolescentes, quienes enfrentan una situación de alto riesgo por la intensidad de los combates.

La entidad también advirtió que más de 500 personas permanecen confinadas, sin condiciones de seguridad para abandonar el territorio, lo que agrava la crisis humanitaria en esta zona del Catatumbo.

“Las comunidades han solicitado de manera urgente la habilitación de un corredor humanitario”, señaló Fenalper, al reiterar el llamado a las autoridades nacionales.

La federación recordó que la población civil no hace parte del conflicto armado y subrayó que el desplazamiento forzado, el confinamiento y la exposición directa a las hostilidades constituyen graves violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario.

Por ello, exigió al Estado la adopción de medidas efectivas de protección, la activación integral de rutas humanitarias y de atención a víctimas, así como una presencia institucional suficiente y coordinada, con especial énfasis en la protección de los menores de edad.

En videos difundidos en redes sociales, se observa el intercambio de disparos entre los grupos armados ilegales. Habitantes de la zona también han denunciado que integrantes de estas organizaciones han ingresado a viviendas de civiles para resguardarse, aumentando el temor y la vulnerabilidad de las comunidades.

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