El presidente Gustavo Petro ordenó una investigación inmediata sobre el manejo de las represas hidroeléctricas en Colombia, tras las graves inundaciones registradas en los departamentos de Córdoba, Chocó, Sucre y Bolívar, en medio de la actual temporada de lluvias.
El mandatario advirtió que la emergencia no estaría relacionada únicamente con la crisis climática, asociada a un frente frío de origen ártico, sino que podría existir una responsabilidad adicional en la operación de algunos embalses del país.
Según Petro, el desbordamiento de grandes volúmenes de agua en varias regiones podría estar vinculado a un manejo inadecuado de represas hidroeléctricas, entre ellas Urrá e Hidroituango, dos de las infraestructuras más importantes del sistema energético nacional.
La orden presidencial busca establecer si hubo fallas, irregularidades o decisiones técnicas que agravaran el impacto de las lluvias sobre las comunidades afectadas, muchas de las cuales han sufrido pérdidas materiales, evacuaciones y afectaciones a la infraestructura vial y productiva.
Las inundaciones han generado alertas en zonas ribereñas, especialmente en municipios cercanos a cuencas estratégicas, donde el nivel de los ríos se mantiene elevado y persiste el riesgo de nuevas emergencias.
Con esta investigación, el Gobierno Nacional pretende determinar responsabilidades y adoptar medidas que permitan prevenir futuros desastres, en un contexto marcado por el aumento de eventos climáticos extremos en el país.