Air-e Intervenida avanza en la ejecución de proyectos para fortalecer la infraestructura eléctrica en Atlántico, Magdalena y La Guajira, mediante una serie de intervenciones orientadas a mejorar la confiabilidad del servicio, ampliar la capacidad operativa del sistema y responder al incremento de la demanda de energía en la región Caribe.
Uno de los trabajos se desarrolló en Galapa (Atlántico), donde la empresa realizó transferencias de carga y obras complementarias entre los circuitos Cordialidad 9, Caracolí 5, Pital de Megua y Galapa, con el fin de optimizar la distribución de la demanda y mejorar el desempeño de la red eléctrica.
En La Guajira, la compañía ejecutó la ampliación de la capacidad de transformación de la subestación Cuestecitas, una intervención que beneficia a los municipios de Hatonuevo y Barrancas, donde el crecimiento del consumo había generado limitaciones operativas.
Además, fue construido un circuito alterno en el corredor turístico de Dibulla, obra que permitió eliminar las restricciones que afectaban el suministro de energía en esa zona. Según la empresa, esta mejora brinda mayor estabilidad y continuidad del servicio para el sector hotelero y turístico.
En el Magdalena, Air-e Intervenida instaló un transformador de mayor capacidad en la subestación Río Córdoba, ubicada en jurisdicción de Ciénaga, lo que incrementó la capacidad operativa del sistema y fortaleció el suministro de energía para los municipios de la Zona Bananera, así como para las actividades productivas del sector.
A estas intervenciones se suma la instalación de una subestación móvil de alta capacidad en Fundación, infraestructura que, de acuerdo con la empresa, beneficia tanto a los habitantes del casco urbano y la zona rural de ese municipio como a usuarios de El Retén.
Las obras hacen parte del plan de modernización de la red eléctrica que desarrolla Air-e Intervenida en los tres departamentos donde opera. La compañía indicó que continuará con la ejecución de nuevos proyectos, entre ellos la construcción de las subestaciones Polonuevo y Santa Lucía, en Atlántico; El Piñón y Orihueca, en Magdalena; y Mingueo y Río Ancho, en La Guajira, con el objetivo de fortalecer la capacidad del sistema y mejorar la calidad y continuidad del servicio de energía en la región Caribe.