El líder social, periodista e investigador Lerber Dimas calificó como grave y preocupante la situación de seguridad que enfrenta la región Caribe, especialmente en el departamento del Magdalena, donde, según afirmó, varios grupos armados y organizaciones criminales mantienen una fuerte presencia territorial.
En entrevista con Emisora Atlántico, Dimas señaló que uno de los focos más complejos de violencia se registra en el municipio de Zona Bananera, con incidencia en poblaciones cercanas como Aracataca y Fundación.
El analista advirtió que las dinámicas de control territorial y las disputas entre estructuras ilegales continúan generando riesgos para las comunidades de estas zonas.
Autodefensas Gaitanistas tendrían presencia en todo el Magdalena
De acuerdo con Dimas, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) son actualmente la organización criminal con mayor capacidad de acción en el departamento.
Aseguró que este grupo mantiene presencia en los 30 municipios del Magdalena, así como en el Distrito de Santa Marta, situación que, a su juicio, representa uno de los principales desafíos para las autoridades en materia de seguridad.
“Es la organización criminal de mayor fuerza en la actualidad por su presencia en todo el territorio departamental”, sostuvo.
Presencia de otros grupos armados y bandas criminales
El investigador también se refirió a la actuación de otras estructuras ilegales que operan en distintas zonas del Magdalena.
Explicó que las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada mantienen una importante influencia en áreas montañosas de la Sierra Nevada de Santa Marta, donde desarrollan gran parte de sus actividades.
Por otra parte, señaló que la banda criminal conocida como ‘Los Primos’ tiene una significativa presencia en Santa Marta, donde las autoridades han adelantado diversas acciones para combatir sus actividades ilícitas.
Llamado a fortalecer las estrategias de seguridad
Dimas insistió en la necesidad de fortalecer las estrategias de seguridad y las acciones institucionales para contener la expansión de estas organizaciones y reducir los niveles de violencia que afectan a distintas comunidades del Magdalena.
Asimismo, consideró fundamental reforzar la presencia del Estado en los territorios más afectados por el accionar de grupos armados y estructuras criminales, con el fin de mejorar las condiciones de seguridad y proteger a la población civil.












