La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) inició un procedimiento sancionatorio ambiental contra la empresa Urrá S.A. E.S.P., tras identificar incumplimientos reiterados y sistemáticos en la operación del embalse Urrá I, relacionados con el sobrepaso de la Curva Guía Máxima (CGM), el nivel que garantiza capacidad de respuesta ante crecientes.
Según el seguimiento técnico realizado por la ANLA desde 2020 hasta lo corrido de 2026, el embalse presentó de manera recurrente niveles superiores a los máximos permitidos, una situación que compromete la gestión del riesgo hídrico aguas abajo. La Curva Guía Máxima establece el límite de llenado que permite contar con volumen disponible en caso de aumentos súbitos del caudal.
La entidad precisó que, como resultado de este monitoreo, se emitieron seis conceptos técnicos dirigidos a la empresa operadora, en los que se expusieron inconsistencias en la regla de operación y se solicitaron explicaciones sobre estos comportamientos.
Incumplimientos persistentes entre 2024 y 2026
El monitoreo correspondiente a 2024 evidenció que el 20 % de las mediciones incumplieron la Curva Guía Máxima. En particular, durante agosto de ese año, los registros mostraron un sobrepaso constante del volumen máximo permitido, tal como quedó consignado en el Concepto Técnico 11701.
Para 2025, la ANLA encontró que la empresa volvió a exceder los niveles máximos del embalse, una práctica que se mantuvo hasta 2026, cuando el aumento súbito de la saturación hídrica obligó a realizar descargas aguas abajo.
En el concepto técnico emitido en diciembre de 2025, la autoridad ambiental concluyó que el sobrepaso de los niveles máximos obedece principalmente a decisiones operativas, y no a una respuesta excepcional frente a eventos de crecientes o contingencias naturales.
Datos confirman patrón sistemático
El análisis de información proveniente de Sinergox – XM, procesada por el Centro de Monitoreo de la ANLA, reveló que durante 2025 se presentó una superación cercana al 20 % de los valores de referencia del embalse.
Este patrón se intensificó en el segundo semestre de 2025, periodo en el que la Curva Guía Máxima fue superada en el 30,6 % del tiempo evaluado, lo que permitió a la ANLA concluir que se trata de un comportamiento de carácter sistemático.
Impacto social y respuesta institucional
La directora de la ANLA, Irene Vélez Torres, señaló que, tras la emergencia registrada en Córdoba, se ordenó una visita técnica a territorio, en la que se evidenció que cientos de familias afectadas no fueron notificadas oportunamente y se encontraban en albergues con condiciones inadecuadas.
Vélez recalcó que el Plan de Emergencia y Contingencia de la empresa no puede limitarse a un requisito formal, sino que debe traducirse en acciones efectivas para la protección de la vida y los medios de subsistencia de las comunidades.
La ANLA informó que mantiene el monitoreo permanente de los embalses del país, seis de los cuales se encuentran actualmente en alerta roja, e insistió a sus operadores en la activación oportuna e integral de los planes de contingencia.