Al menos 43 denuncias por presunto acoso laboral en la Defensoría del Pueblo a nivel nacional se han registrado en los últimos meses, de acuerdo con un informe presentado por el Sindicato de Defensoras y Defensores de Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo (SINDHEP).
El documento hace referencia a un caso ocurrido en Barranquilla, donde, según el sindicato, una contratista en estado de embarazo habría sido víctima de acoso laboral y presiones que derivaron en un intento de suicidio. Este episodio motivó la realización de una investigación interna por parte de la organización sindical.
Los hallazgos fueron recopilados en el informe denominado ‘Puertas Adentro: Informe sobre acoso laboral, discriminación y salud psicosocial en la Defensoría del Pueblo’, presentado públicamente el pasado 28 de mayo de 2026 en Bogotá. El documento expone situaciones relacionadas con presunto acoso laboral, abuso de poder, silenciamiento y temor a denunciar, violencia de género, barreras interseccionales, deterioro de la salud mental, riesgos psicosociales e inoperancia de las rutas internas de atención, entre otros aspectos.
Según SINDHEP, las situaciones reportadas provienen de trabajadores de distintas regionales y dependencias de la entidad, entre ellas la Regional Atlántico, así como oficinas en Bogotá, Meta y Guaviare. El sindicato sostiene que los hallazgos reflejan problemas de carácter estructural relacionados con la cultura organizacional de la Defensoría del Pueblo.
En un comunicado, la organización señaló que el informe evidencia una “profunda paradoja institucional”, al considerar que, pese al mandato constitucional de la entidad de proteger y promover los derechos humanos, persisten prácticas internas que afectarían la dignidad, la salud mental, las condiciones laborales, la igualdad y la libertad sindical de algunos trabajadores.
El sindicato también cuestionó la ausencia de la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, durante la presentación del informe. Aunque reconoció la participación de la secretaria general de la entidad, manifestó que el espacio no permitió una discusión de fondo sobre las problemáticas expuestas ni la adopción de compromisos concretos para atenderlas.
Entre los principales hallazgos, el informe identifica nueve tipologías de presunta violencia laboral, entre ellas exclusión y silenciamiento, control excesivo, sobrecarga laboral, sanciones informales, discriminación, retaliaciones por denuncias, afectaciones a mujeres gestantes y omisiones institucionales frente a medidas preventivas.
Asimismo, SINDHEP expresó preocupación por posibles prácticas de violencia antisindical, señalando situaciones como estigmatización de liderazgos, restricciones a la actividad sindical y presuntas dificultades para el ejercicio de la representación colectiva de los trabajadores.