El politólogo Gabriel Orozco consideró que, en el corto plazo, no se vislumbra un fin cercano al conflicto entre Estados Unidos e Irán, debido a la falta de actores internacionales que logren modificar la posición del gobierno estadounidense.
Según explicó en Emisora Atlántico, actualmente no se observan potencias globales con capacidad o voluntad suficiente para intervenir de manera decisiva y propiciar un cambio en la dinámica del enfrentamiento.
Orozco también advirtió que, pese a las percepciones de debilidad, Irán ha venido preparándose para un escenario de guerra, lo que podría prolongar aún más el conflicto.
“Irán, por más debilitado que parezca, se venía preparando para la guerra y recibe apoyos como el de Rusia con sus drones”, afirmó el analista.
El experto indicó que este panorama podría generar mayor inestabilidad internacional, con efectos tanto en la seguridad global como en la economía, especialmente en regiones dependientes de los mercados energéticos.











