El concejal de Barranquilla, Antonio Bohórquez, aseguró que la ciudad atraviesa uno de los momentos más críticos en materia de seguridad y afirmó que el actual modelo de intervención entró en crisis tras los recientes hechos violentos registrados en la capital del Atlántico. Durante su intervención, señaló que el temor y la incertidumbre se han apoderado de los ciudadanos, al recalcar que muchos han modificado sus rutinas por miedo a la delincuencia.
El cabildante hizo un llamado a las autoridades para adoptar medidas más contundentes frente a la situación de orden público. Aunque reconoció el trabajo de la Policía Nacional, las Fuerzas Militares, la Fiscalía General de la Nación y la Rama Judicial, sostuvo que los resultados demuestran la necesidad de replantear las estrategias actuales para enfrentar el crecimiento de la criminalidad en la ciudad.
Bohórquez manifestó que la problemática de inseguridad no es reciente y aseguró que Barranquilla viene registrando un aumento de la violencia desde hace más de una década. Por lo anterior, consideró que fenómenos como el fortalecimiento de las estructuras criminales, la deserción escolar, la falta de oportunidades para los jóvenes, la informalidad y la escasa inversión social en algunos sectores han contribuido al deterioro de la situación.
El concejal insistió en que la respuesta al problema debe combinar las acciones de las autoridades con una mayor inversión social en las localidades más afectadas por la violencia.
«Fortalecer el acceso a la educación, el empleo, la seguridad social y las oportunidades para la juventud es fundamental para reducir las causas estructurales de la criminalidad en Barranquilla«, dijo.