El diputado Carlos Rojano expresó que, ante los hechos violentos que se están presentando en el país, hay que buscar una solución sin miedo.
Estos hechos violentos no son nuevos: Colombia ha sido un país históricamente marcado por intrigas, conspiraciones y violencia.
El dirigente político se mostró de acuerdo con el gobernador Eduardo Verano en que hay que buscar un camino sin miedo para combatir el narcotráfico.
Sin embargo, Rojano marcó distancia frente a los diálogos y la política de ‘paz total’, asegurando que “no estoy de acuerdo con los diálogos ni con la paz total; a la delincuencia hay que derrotarla con acciones y con programas sociales”.
Rojano advirtió que el conflicto ha evolucionado con el paso de los años. “Es una narrativa donde mueren unos grupos, nacen otros y se reinventan; la violencia sigue ahí. Hoy tenemos un problema adicional, y es que no estamos atacando la raíz”, explicó.
En ese sentido, hizo un llamado a replantear las estrategias contra el narcotráfico y los factores sociales que lo alimentan. “Si no superamos los problemas de pobreza, la politiquería, el papel de los medios, de la academia, de la universidad y del entorno familiar, vamos a tener guerras que nunca se van a acabar. Esto es un cuento de nunca terminar”, expresó.
Sobre el narcotráfico, considerado uno de los principales motores de la violencia reciente, Rojano reconoció que se debe abrir el debate. “Algunos, incluyendo el gobernador del Atlántico, dicen que se podría empezar a pensar en una legalización. Es una discusión que hay que dar sin miedo”, indicó.
No obstante, reiteró que la prioridad debe ser una combinación de firmeza y transformación social. “La paz no puede ser solo un discurso. Es necesario construir una verdadera paz social, pero sin renunciar a enfrentar la delincuencia con decisión”, puntualizó.
Finalmente, el diputado calificó el narcotráfico como “un cáncer que crece como la verdolaga”, insistiendo en que su erradicación requiere tanto acciones contundentes del Estado como soluciones estructurales que atiendan las causas de fondo.









